ABONO LIQUIDO

Con microorganismos-efectivos (recomendación estándar: 1 lit. MikroVeda Farming plus, solución-activo por cada 7 m³ de abono líquido) se puede conseguir disolver todas las capas hundidas y flotantes, los abonos se vuelven verde oscuro y burbujean como un Prosecco.

En entre un 60 y un 70 % de los casos se consigue este resultado desde el principio. Si en su caso no sucediera así, su asesor de microorganismos-efectivos desarrollará una estrategia que se ajuste a su empresa hasta que logre alcanzar su objetivo.

Si se saca este abono optimizado se podrá observar que ni las gaviotas ni las cornejas siguen el vehículo donde se transporta el abono. Estas aves son carroñeras. Su presencia es indicio de que los animales del suelo han cambiado y de que las aves carroñeras los han eliminado. Si ninguna de estas aves sigue la extracción de abono, quiere decir que el abono es provechoso para la vida del suelo. Además, los usuarios de este tipo de abono optimizado sostienen que el aprovechamiento del nitrógeno se desarrolla de forma claramente más efectiva. Otra observación es que las capas de abono fluidas son absorbidas por la vida del suelo y que el ganado tras un periodo de tiempo muy breve se decanta por comer en las superficies en las que se ha utilizado abono. Resulta especialmente efectivo cuando con cada aplicación de abono se echa también microorganismos-efectivos a fresco adicional.

(Dosis mínima anual 166 Ltr./ha) Cultivando el abono se mejora además con microorganismos-efectivos, los microbios necesarios para la optimización del abono se multiplican. Si todavía hubiera problemas con el suelo, se aplicaría microorganismos-efectivos activo fresco para tratarlos. Si se aplica directamente microorganismos-efectivos solución-activado con el alimento de los microbios “abono” el efecto es asombroso.

Si se quiere conseguir la mejora del suelo de forma todavía más rápida, merece la pena aplicar polvo de rocas primitivas (cada 3 años 3 – 4 t por ha). Estos polvos extrafinos de origen volcánico tienen por kg alrededor de 4000 m² de superficie, son parte fundamental del complejo cerámica-humus y son adoptados con frecuencia por los microbios positivos para establecer sus colonias. En las lecciones clásicas sobre abonos y fertilidad no se los aprecia porque no tienen efecto fertilizante o si lo tienen es insignificante.

No obstante, a largo plazo tienen un efecto estabilizador del estrés en el cultivo de plantas, ya que fomentan la vida del suelo. Estos polvos de rocas primitivas fomentan el crecimiento de microbios positivos en el abono.

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