CADA ESTANQUE ES UN ORGANISMO PROPIO!

Los estanques naturales cuentan con un buen suministro de agua mediante una afluencia suficiente (fuente o aguas freáticas), aunque no puede decirse que nunca esté contaminada. De hecho, si estos estanques se desbordaran con regularidad por inundaciones (si están cerca de corrientes de agua), deberán clasificarse por regla general como contaminados por la entrada de grandes contenidos de nutrientes (también sustancias tóxicas) en el sedimento. Estos estanques casi nunca pueden rehabilitarse.

 Por el contrario, otros estanques naturales pueden rehabilitarse bien con ME.

La condición es que estos estanques no estén ya demasiado contaminados, no contengan sustancias nocivas y la superficie del agua no esté cubierta con demasiadas plantas.

Se ha de evitar sin falta que haya un exceso de peces y por tanto mucho alimento para peces

En el metabolismo de la albúmina (excremento de los peces, comida de los peces, restos de plantas) se produce fosfato y nitrógeno (amonio (NH4) y amoniaco (NH3).

El amoniaco (NH3) es altamente tóxico, se produce en el agua en valores de pH superiores a 7

Los valores de pH superiores a 7 y un contenido elevado de nutrientes provocan una formación excesiva de algas.

Mediante entradas en el sedimento (follaje, polvo, restos de plantas y de alimentos) se forma una oferta excesiva de sustancias nutrientes (nitrógeno, fosfato). La transformación de las partes orgánicas disminuye además el contenido de oxígeno del agua.

 De este modo se fomenta en gran medida el crecimiento de las algas.

Deben retirarse constantemente las partes moribundas de las plantas acuáticas y las hojas de la superficie del agua.

Los estanques deberían llenarse únicamente con agua pluvial (pH 5,6). Por motivos técnicos el agua del grifo suele tener un valor de pH superior a 7.

Utilización de los ME para la rehabilitación de estanques:

 Para estanques con sedimento y exceso de algas.

(Para las aplicaciones en estanques públicos se necesitará un permiso)

En todos los estanques de los materiales orgánicos (follaje, polvo, restos de alimentos y plantas) se forman muy pronto sedimentos, que en gran parte constan de fango en putrefacción. Estos fangos deben descomponerse, porque de aquí resulta falta de oxígeno y altos valores de nitrógeno y pH, que fomentan el crecimiento de las algas.

Si varias mediciones de pH en el agua dieran como resultado valores superiores a 8, se deberán tomar medidas para hacer que los valores disminuyan. Esto en el caso de un estanque pequeño podrá conseguirse en parte cambiando el agua.

Únicamente llenar con agua pluvial (pH 5,6-6,5).

El polvo de rocas primitivas (250 Gr.) y el polvo de cerámica ME (50 Gr.) por m³ de agua pueden así mismo reducir el valor de pH.

Ahora ya se puede seguir tratando con ME activo. Para que los ME activo alcance el sedimento, debe estar ligado a las sustancias de soporte. Para esto resultan ideales las rocas de rejilla de arcilla o las rocas de arcilla hueca, que se depositaron durante varias horas en ME activo. Las rocas se bajan lentamente al nivel del sedimento (10 m² de superficie 1 roca). Una mezcla de polvo de roca primitiva y polvo de cerámica, (véase más arriba) mezclada con ME-activo hasta formar una pasta bien distribuida y echada en el agua, bajará de nivel los ME-activos hasta el sedimento. La necesidad de ME activos para estanques muy contaminados puede llegar a ser de hasta 1 litro/m³. Deberá echarse siempre previamente diluido en agua del estanque tras la puesta de sol. Para el uso en aguas estancadas siempre aplicar con un 10% menos de melaza de caña de azúcar de lo normal.

LA VITALIDAD DEL AGUA

La vitalidad del agua – De hecho, todo gira en torno a los vórtices

Técnicamente el remolino dirigido hacia adentro es un movimiento inusual para nosotros. Es diferente que por ejemplo en la rueda, donde la mayor velocidad la tenemos en el exterior. Esa es la fuerza centrífuga, la fuerza que disipa. En cambio, en el remolino dirigido hacia adentro tenemos una fuerza cuya mayor velocidad se encuentra en el centro. Es la fuerza que compacta, que concentra.

Esto lo comprobó hasta el exceso, una y otra vez, el naturalista austríaco Viktor Schauberger durante años de observación de la naturaleza y de las técnicas resultantes (que en su gran mayoría construyó él mismo y de las que mantuvo constante registro). Su vida estaba llena de pensamientos sobre la existencia de una fuerza aún insospechada dentro del remolino implosivo cuyo significado completo todavía no había sido descubierto.                           (Agua Viva, Biografía ViktorSchauberger 1885-1958)

Agua estructurada como portador de información el “agua hexagonal”.

Se trata de grupos de seis moléculas de agua dispuestas en forma de estrella alrededor de un centro. Las moléculas de agua se encadenan por medio de enlaces de hidrógeno. En función de la estructura de los grupos se generan patrones de vibración propios que contienen información. Debido a la estructura bipolar las moléculas de agua se pueden organizar de diferentes maneras, y se comunican entre éstas y los sistemas en los que se encuentran, por lo que actúan como portadores de información.

El enfoque completamente nuevo de la investigación de corrientes del famoso guardabosque austríaco Víktor Schauberger. Nadie nos ha hecho comprender tan bien la fuerza del agua y de los remolinos en especial como él.

Los ME-Ceramica según Victor Schauberger trabajan con este principio de la contra-rotación del remolino, al que se puede referir como remolino de alta frecuencia. Los distintos tubos de agua adyacentes entre si están construidos de tal manera que las fuerzas de tracción opuestas separan las frecuencias hasta los niveles de vibración más finos.

 

LA MEMORIA MOLECULAR DEL AGUA

La memoria molecular del agua se encarga de que los fractales vibracionales sigan permaneciendo, incluso aunque la materia que originó la vibración ya no se encuentre en la solución. Los grupos moleculares forman la memoria del agua almacenando la energía vibracional en forma de información dentro de su estructura interna. De aquí resulta un estado ordenado en el que las ondas forman un campo comunicativo conectado. Por lo tanto actúan generando un orden y portando información. La interacción óptima de estas fuerzas implica salud.

Por ejemplo, cuanto mayor sean los grupos estructurales en el agua, menos podrán atravesar la membrana celular e hidratar el interior de las células, limpiar ni participar en el proceso metabólico. Gracias a la fuerza centrípeta del remolino los grupos moleculares de agua se desmenuzan y se hacen cada vez más pequeños y con mayor carga energética. Por lo tanto, antes de que el agua pueda asumir su función vital dentro de nuestro cuerpo será necesario crear los pequeños cristales líquidos hexagonales.

 

Los ME-Ceramica según Victor Schauberger trabajan con este principio de la contra-rotación del remolino, al que se puede referir como remolino de alta frecuencia. Los distintos tubos de agua adyacentes entre si están construidos de tal manera que las fuerzas de tracción opuestas separan las frecuencias hasta los niveles de vibración más finos.

LA FUERZA DEL REMOLINO

Por lo tanto, incluso aunque las plantas de tratamiento de aguas residuales filtren los contaminantes fuera del agua, la información almacenada de estas sustancias permanece. Esta fue la comprensión que llevó a diferentes métodos de tratamiento del agua adicionales. La condición por la que las influencias adicionales siguen persistiendo en el agua durante el tiempo es el correcto remolineamiento.

El tema del “remolino de agua” no consiste en un debate sobre los contaminantes, no se trata del tema de la cantidad de tuberías de plomo que todavía deben ser sustituidas, ni de la eficiencia de nuestro sistema de abastecimiento de agua o lo eficiente que puede ser, dados los muchos contaminantes desconocidos. Es decir, no se trata del grado de pureza química del agua, sino que se trata de la pregunta de por qué el remolino es tan importante para la calidad del agua y de qué es lo que puede hacer.

Corte transversal del remolino en implosión

Corte transversal del remolino en implosión

La tesis básica de Viktor Schauberger – el antepasado de la teoría del remolino – ya contenía incluso entonces unos principios universales de movimiento. Lo que quería decir era que la vida se construye y se mantiene a través del movimiento de tipo implosivo y viceversa, el movimiento explosivo genera la extinción de la vida. El movimiento implosivo de absorción, genera frío, crecimiento y bienestar, mientras que el movimiento explosivo genera calor, presión, fragmentación, enfermedad y la muerte.

La estructura básica de todos los procesos y estructuras ya sea grandes o pequeñas, se basa en el remolino, por lo que uno de los objetivos de Schauberger era estudiar diversas posibilidades de remolino en la naturaleza y posteriormente copiar este movimiento para poder ver cómo la naturaleza utiliza esta forma de movimientos naturales y qué originan. Él mismo dibujó y construyó técnicas cuya funcionalidad asombró a muchos de sus contemporáneos.

La aparición del remolino está muy extendida. Desde el átomo hasta el sistema de la Vía Láctea en espiral o la molécula del ADN son algunas de las expresiones conocidas de remolinos.

En la naturaleza, el agua y el aire se liberan de sustancias nocivas a través del proceso del remolino: cada río que se mueve libremente por la naturaleza en forma de serpiente forma muchos grandes y pequeños remolinos. Millones de grandes y pequeños remolinos crean fuertes enlaces que proporcionan al agua energía, estructuras coloidales y carga eléctrica.

El correcto movimiento de la naturaleza para los procesos de construcción se basa en la prevalencia del principio de tracción. Si se copia correctamente el movimiento natural se pueden liberar con muy poco esfuerzo potentes fuerzas de succión que son capaces de generar “casi gratis”, muy rápidamente y sin carga medioambiental, enormes cantidades de energía. Se forman estructuras hexagonales energéticas que atraviesan fácilmente las paredes celulares. Pero para eso no es suficiente con simples remolinos, deben ser múltiples remolineamientos. Cuanto más minucioso es el proceso, más sostenible es la auto-purificación del agua.

Los ME-Ceramica según Victor Schauberger trabajan con este principio de la contra-rotación del remolino, al que se puede referir como remolino de alta frecuencia. Los distintos tubos de agua adyacentes entre si están construidos de tal manera que las fuerzas de tracción opuestas separan las frecuencias hasta los niveles de vibración más finos.

Para poder explicar esto expongo aquí un ejemplo: si se irradiara el agua con frecuencias electromagnéticas (lo que sucede constantemente), ésta las asimila y sigue resonando durante mucho tiempo después, al igual que la cuerda de un instrumento musical que resuena al ser estimulada por otro tono. Pero, a diferencia de la cuerda que regresa rápidamente a su estado de descanso, el agua almacena estas vibraciones casi indefinidamente. Con aparatos de medida muy precisos se podría medir dichas frecuencias incluso después de meses. No obstante, las vibraciones positivas siempre tienen mucha más energía y por lo tanto son más potentes.

 

REMOLINOS EN IMPLOSION

Dentro de este tipo de remolinos los grupos moleculares ya no son capaces de resistirse a las diferentes capas de presión y los complejos grupos de moléculas se separan en partes más pequeñas y comienzan a liberar enormes energías. En la naturaleza esta energía garantiza la constante renovación. Las largas cadenas de compuestos químicos tóxicos pueden separarse completamente durante este proceso o fragmentarse en grupos moleculares menos perjudiciales, más pequeños e inofensivos. Así que no es el gran remolino el que provoca la turbulencia, sino que es la gran cantidad de pequeños remolinos microscópicos los que causan los cambios estructurales.

Aunque esto a día de hoy aún no ha sido investigado de manera adecuada, muchos indicios sugieren que los cada vez más frecuentes trastornos metabólicos inexplicables realmente podrían tener que ver con el suministro de agua y también con la calidad del agua. El agua es más útil para nuestra salud cuanto más compleja sea la llamada fase cristalina del agua. No debería ser necesario mencionar explícitamente que la estructura cristalina hoy en día no está disponible en el agua embotellada, ni tampoco en nuestra agua del grifo.

También hay que decir claramente que la vitalización del agua no es tan sencilla como a veces puede parecer. Por supuesto que la cristalinidad del agua mejora cuando la exponemos durante algunos minutos a cualquier influencia positiva; se duplica, ¡pero no más! ¡Siempre se duplica solo en la medida que el agua todavía disponga de algunas buenas vibraciones! Una persona enferma con poca energía solo puede absorber energía adicional en la medida que su cuerpo enfermo todavía tenga suficiente energía para procesarla.

Solo a través de complejos remolinos implosivos es posible aumentar la energía del agua o disolver la cadena de información de una sustancia físicamente presente para, de esa forma, hacerla biológicamente inofensiva. Así que solo en la medida en que se aumenta la energía propia del agua es posible incrementar la energía suministrada al agua. Pero esto es diferente con el remolino. El remolino del agua modifica todo el concepto previo del agua. Por tanto, cuanto mejor sea el remolineamiento, más rápidamente aumentará la energía propia y mejor agarrarán también otras medidas adicionales como la energía de piedras preciosas u otras informaciones o modulaciones positivas.

La característica especial de la vida no es tanto los elementos de los que se compone el hombre, la planta o el animal, sino más bien el flujo de información a través de los impulsos eléctricos. Un cadáver todavía está compuesto por exactamente los mismos compuestos orgánicos sólidos tal y como estaban previamente cuando el cuerpo todavía vivía. Sin embargo, carece de los sumamente importantes líquidos coloidales en los cuales los electrones mantienen en movimiento las vibraciones de la información.

La importancia que tienen las energías centrípetas en todo lo concerniente al sistema de la Vía Láctea en espiral, nuestra galaxia y los átomos que también giran en espiral se muestra de manera impresionante y con una claridad no vista hasta ahora en la película “Thrive” traducida al español.

Los ME-Ceramica según Victor Schauberger trabajan con este principio de la contra-rotación del remolino, al que se puede referir como remolino de alta frecuencia. Los distintos tubos de agua adyacentes entre si están construidos de tal manera que las fuerzas de tracción opuestas separan las frecuencias hasta los niveles de vibración más finos.

 

Rvevitalización del agua 

MAÑANA DE RESURECCIÓN

¡Mañana de resurrección! De estas palabras irradia un encanto, que toca todas las almas de modo singular. ¡El espíritu intuye, ahí, sol por sobre campiñas repletas de flores, riachuelos murmurantes, lejano badajear de campanas, paz por toda parte! ¡Un alegre y libre respirar en la naturaleza! — —

Y mañana de resurrección deberá ser para aquellas almas humanas, que ahora son consideradas dignas de vivenciar el Reino de Dios aquí en la Tierra. ¡Las otras quedan hacia tras en las tinieblas, que hoy todavía envuelven la Tierra, y con las tinieblas serán arrojadas a la trayectoria que conduce a la descomposición inevitable, a la muerte espiritual!

¡El alba ya sonroja el firmamento de la materia fina, como señal de que el dia se acerca ahora!

¡Despertad, almas, que esperáis por la liberación, que esperáis de manera cierta! Corto es el tiempo hasta aquella hora, que ahora os debe encontrar preparadas. ¡No os dejad sorprender todavía durmiendo en el ultimo instante!

Terrible es la oscuridad, que envuelve la Tierra en la materia fina. Seria imposible a cualquier alma humana todavía transponerla ahora. — — —

Si, desde el naciente hasta el poniente, un rayo ofuscador de Verdad divina no atraviese con fuerza la noche sofocante del espiritual, entonces, el espíritu humano dormido estará perdido en esta Creación posterior.

¡Pues toda la sabiduría traída por convocados, destinada a preparar para los seres humanos terrenos la posibilidad de ascensión del espíritu hacia las alturas luminosas, fue predominantemente aprovechada por los adeptos de esos convocados para finalidades terrenas! Ella no se conservó como era, libre y natural, destinada a traer provecho a todos los seres humanos, pero si la retocaron de todos los lados con muy adiestrada astucia humana, hasta que nada más ha restado de la verdadera forma en su simplicidad.

Los reformadores vanidosos habían realizado con eso una presuntuosa obra de desgracia, en la cual millones de almas humanas se han enmarañado.

Todo se ha tornado comercio, de lo cual poco a poco ha surgido el anhelo por el poder. Bajo la orientación del intelecto, que como fruto de Lucifer ha dado excelente resultado, aparecieron solamente caricaturas de aquello, que la verdadera sabiduría debería dejar surgir. Las tinieblas, astutamente, se aprovecharon de eso, de modo que las victimas incautas hubieron que caer ciegamente en sus brazos, en la ilusión, proveniente de la pereza espiritual, de que siguen rumbo a la Luz.

No ha ocurrido de otra manera tampoco con la Verdad luminosa, traída a la Tierra por el Hijo de Dios, a fin de, ahí, finalmente desenredar para los seres humanos el camino hacia la necesaria ascensión al Reino de Dios, para liberarlos en definitivo de los enmarañados de las tinieblas, que surgieron de deformaciones de las sabidurías de hasta entonces.

¡Cristo exigió vivacidad del espíritu de cada uno individualmente en el saber, que él les ha dado, y con eso adoración al Supremo por la acción!

El ser humano debía saber todo, lo que la Creación contiene, para reconocer las leyes fundamentales en ella actuantes, que portan la voluntad de Dios; pues solamente a través de ese saber el ser humano puede integrarse así, como Dios lo exige. Viviendo de esa forma, podrá entonces favorecer, alegrando todo lo que lo circunda, lo que también le lleva en la reciprocidad ascensión y aquella madurez que él, como ser humano, puede y debe encontrar, conforme la voluntad de Dios, si quiera “subsistir”. “Subsistir” ante Dios, sin embargo, significa no tener que caer en la descomposición.

¡Todas las leyes de Dios están sintonizadas solamente en el sentido de llevar edificación e impulso! A través de Cristo ha sido dada a la humanidad entera la posibilidad de finalmente liberarse en el espíritu. — —

Sin embargo, surgieron iglesias, y ellas se empeñaron en retallar la Palabra del Señor tras los muros de los conventos, en parte también ocultarla, dando a conocer solamente aquello lo que habían interpretado de acuerdo con sus propias explicaciones, de tal modo, como correspondía a sus objetivos y a su pensar.

Con eso, el ser humano individual fue nuevamente privado de la mayor parte del bien que Dios le había enviado, logrando que esos seres humanos no se tornasen suficiente activos en el espíritu, no demasiado libres. ¡Precisamente el contrario de aquello, que Cristo deseaba!

Las iglesias buscaban adeptos, riqueza y poder. ¡Para esa finalidad, ser humano alguno debería saber que él, completamente sólo, sin ayuda de la iglesia, podría llegar al Reino de su Dios! No debería llegar al pensamiento de que Dios no necesita de una iglesia entre Él y Su criatura, la cual Él también ha criado sin la iglesia.

¡Y lo lograron. Lentamente, pero con confianza, la iglesia ahora se ha entremetido con sus deseos de forma separadora entre el anhelo por la Luz de los seres humanos y su Dios! ¡Para aumentar el numero de sus adeptos, ofreció, como artificio, la comodidad al indolente espíritu humano! Llegó incluso a tal punto, que se podía, por dinero, mandar proferir oraciones en las iglesias, para éste o aquél fin. Ante remuneración, la iglesia se ha encargado de tales trabajos, devaluó ahí también la oración, la única forma por la cual el espíritu humano debe acercarse de su Dios. Sin embargo, individuo alguno se apercibió de la insensatez y de la degradación de tales imposibilidades. Era cómodo, el numero de los “fieles” aumentaba con eso.

Con el crecimiento, la iglesia se ha convertido más agresiva, dejando incluso, por fin, caer en parte la mascara. Actuando contra todas las leyes de Dios, minó todo lo cuanto no quisiese declararse a su favor, incitó y calumnió, si, asesinó donde no fuese posible de otra manera. Inicialmente a las ocultas, con el aumento de su poder terreno, sin embargo, también abiertamente. Ella no hesitó en colocar el nombre de Dios como escudo a su frente.

¡Aquí ningún ser humano puede hablar de un equivoco, una tal actuación lleva, demasiado nítido, el cuño de la más baja oscuridad! ¡Se encuentra en la más nítida oposición a todo, que Jesús ha enseñado! ¡Son golpes hostiles, que, con eso, han dado a cada palabra por él pronunciada. ¡No existe nada en toda la Tierra, que osó colocarse más contra Cristo y su Palabra, de lo que la organización eclesiástica, ya desde el inicio!

¡Ninguna otra cosa, sin embargo, podría también ser tan peligrosa! ¡Precisamente por la apariencia de querer servir a Dios es que el efecto ha sido terrible para la humanidad! Lucifer no podría tener mejores colaboradores para su obra hostil a Dios. ¡Aquí su habilidosa indicación para el intelecto terreno ha conquistado su mayor victoria! ¡Ha producido una engañadora falsificación de todo aquello, que en la realidad debía surgir, deseado por Dios! La simulación de la legitimidad ha sido lograda. ¡Lo más valioso, que debería conducir hacia Dios, él hizo desviar para el opuesto que se presentaban como servidores de Dios y que muchas veces también se consideraban como tal, hizo con que se tornase un impedimento para los seres humanos, que debía impedirlos de caminar alegremente hacia el encuentro de la Luz anhelada! Una jugada arrojada sin precedentes. —

¡Y de esa forma, la oscuridad envolvió la Tierra, se ha convertido la noche más profunda de las almas! — —

¡Ahora, sin embargo, ha sido dado un fin al mal! ¡Abruptamente, todos los seres humanos serán despiertos de la falsa ilusión! ¡Para la liberación, pocos, para la destrucción, muchos! ¡El ajuste de cuentas para el Gólgota ha llegado! ¡En sentido diferente, sin embargo, de lo que los seres humanos hasta ahora imaginaron! —

Tal como, en la atmosfera sofocante de una noche de verano, los hongos brotan de la tierra, falsos profetas surgirán ahora de las masas, como fue prometido, para que cumplan por si mismos la Palabra y puedan ser juzgados; ¡pues el mundo debe tornarse limpio de ellos!

¡Sin embargo, dejad las cosas tumultuarse, las dejad retumbar, pequeño grupo! ¡Antes de una mañana de primavera tiene que soplar fuertes tormentas! ¡Dejad que sean arrastrados millones de seres humanos, es bueno así y de acuerdo con la voluntad inflexible del Altísimo! ¡Cada cual recibirá aquello, que merece! La hipocresía, la ilusión de la sabiduría humana y la seducción necesitan tener un fin.

¡A la brevedad, las palabras graves: “¡Está consumado!”, repitiéndose, vibrarán sonoras y llenas de jubilo a través de los mundos!

¡Romperá entonces la mañana de resurrección y, radiante, el sol os traerá un nuevo dia! ¡El Señor y Dios regala a Sus criaturas, quienes se inclinan ante Su voluntad, con una nueva era!

¡Entonces, el grande, libre suspiro de alivio prepasará por cada alma que, como un agradecimiento, como una oración, se elevará al trono del Altísimo, como uno juramento de servirLo de la manera como ÉL lo quiere! ¡Así sea!

Resonancias del Mensaje del Grial

EN EL PAIS DE LA PENUMBRA

¡Déjate conducir, alma humana, a uno paso hacia dentro del reino de la materia fina! El país de las sombras vamos a recorrer sin tardanza; pues de él ya he hablado. Es aquel país, donde han que permanecer aquellos, quienes son todavía demasiado toscos para utilizarse correctamente de su cuerpo de materia fina. Precisamente todos aquellos, que aquí en la Tierra se consideraban excepcionalmente sagaces. En el reino de la materia fina son mudos, ciegos y sordos, porque el intelecto terreno, como producto de su cuerpo de materia gruesa, no pudo venir con él hasta aquí, pero sí ha permanecido en los limites restrictos, que él, a causa de estar atado a la Tierra, jamás pudo transponer.

La primera consecuencia de su gran engaño se convertirá evidente a un alma humana en seguida a su muerte terrena, por encontrarse inepto en el reino de la materia fina, desamparado y débil, mucho peor de lo que un niño recién-nacido en la Tierra de materia gruesa. Por lo tanto, son nombradas de sombras. Almas, que todavía intuyen su existencia, pero no consiguen quedar concientes de eso.

Dejemos ahora hacia tras estos tontos, que, en esta Tierra, queriendo saber todo mejor, charlando el suficiente sobre cosas insignificantes y ahora tienen que quedar callados. ¡Entramos en la planicie de la penumbra! Un susurro alcanza nuestro oído, muy en complicidad con la pálida luz de la penumbra, que nos rodea y deja reconocer, de modo impreciso, contornos de colinas, prados y arbustos. Todo aquí está coherentemente sintonizado a la penumbra, lo que puede resultar en uno despertar. ¡Pero solamente puede, no acaso debe!

Aquí no es posible ninguno sonido libre y alegre, ninguna visión clara. Solamente el despertar parcial o el quedarse reprimido, en concordancia con el estado de las almas, que aquí se encuentran. Todas ellas tienen un movimiento lánguido, deslizando cansadas, apáticas, excepto por un indefinido impeler hacia aquella dirección, donde, lejos, parece emerger un tenue rosado, que, anunciando luz, actúa como dulce encantamiento sobre las almas aparentemente tan cansadas. Almas solamente aparentemente cansadas; pues son perezosas en el espíritu, por lo tanto, sus cuerpos de materia fina son débiles. —

¡El vislumbre rosado a larga distancia saluda de modo prometedor! Despertando esperanzas, estimula el movimiento más activo. Con el deseo de alcanzar ese vislumbre, los cuerpos de materia fina se aploman más y más, en sus ojos surge la expresión de una concientización más fuerte y, cada vez más firmes, siguen en aquella dirección. —

Nosotros caminamos junto. El numero de almas a nuestro alrededor aumenta, todo se vuelve más móvil y más nítido, el hablar se torna un poco más alto, se transforma en un fuerte murmullo, de cuyas palabras entendemos que los que avanzan profieren oraciones, incesantemente, de modo apurado, como que en estado febril. Las masas se tornan cada vez más densas, el avanzar se convierte en empujar, grupos estancan ante nosotros, son compelidos hacia tras por los precedentes, para nuevamente presionar hacia delante. ¡De esa forma, pasa uno ondear sobre las masas en aglomeración, de las oraciones se levantan gritos de desespero, palabras de miedo suplicante, de tímida exigencia, y, aquí y allí también sofocado lamento de la mayor desesperanza! —

Pasamos rápidamente por encima de la lucha de millones de almas y vemos que ante ellas está, de modo rígido y frío, un obstáculo al proseguimiento, contra lo cual avanzan en vano, que lavan inútilmente con las lagrimas.

¡Barras grandes y fuertes, muy próximas unas de las otras, imponen de modo inexorable parada a su avanzo! —

Y más fuerte encandece a lo lejos el rosado vislumbre, más ansiosos se abren los ojos de aquellos, que lo eligieron como albo. ¡Suplicantes son extendidas las manos, que convulsivamente todavía se agarran a los rosarios, dejando correr las cuentas por entre los dedos, una tras otra, balbuceando! ¡Las barras, sin embargo, permanecen inabalable, rígidas, separando del bello albo!

Pasamos a lo largo de las densas hileras. Es como si no tuviesen fin. ¡No centenares de millares, no, millones! Son todos aquellos, que en la Tierra se consideraban como “fieles” serios. ¡Cuán diferente habían imaginado todo! Creían que serian alegremente aguardados, que les sería dada respetosamente la bien-venida.

Les gritad: “¡Qué os sirve, oh fieles, vuestra oración, si no dejasteis la Palabra del Señor convertirse en acción, evidencia en vosotros mismos!

¡El vislumbre rosado a lo lejos es la nostalgia por el Reino de Dios, que arde dentro de vosotros! ¡Dentro de vosotros lo echáis de menos, pero obstruisteis el camino hacia allá con formas rígidas de concepciones erradas, las cuales vedes ahora ante vosotros como barras que impiden, como rejillas! ¡Dejad caer aquello que asimilasteis de concepciones erradas durante la existencia terrena, aquello que construisteis para vosotros propios en ese sentido! ¡Arrojad fuera todo y osad levantar el pie libremente en favor de la Verdad, como ella es en su gran y sencilla naturalidad! ¡Entonces estaréis libres para el albo de vuestra nostalgia!

¡Pero ved, no lo osad, en el constante miedo de que podría tal vez estar errado aquello, que así lo hacéis, porque hasta ahora has pensado diferente! ¡Con eso, vosotros propios os tullís y tenéis que permanecer donde estáis, hasta que sea demasiado tarde para el proseguimiento y habréis que sucumbir junto en la destrucción! ¡No os podrá ser auxiliado ahí, si vosotros propios no empezáis a dejar el errado hacia tras de vosotros!”

¡Gritad, pues! ¡Gritad a esas almas el camino hacia la salvación! Veréis que es totalmente en vano; pues solamente más fuerte recrudece al ruido de las interminables oraciones, e impide que esos rogadores escuchen cualquier palabra que les podría permitir caminar hacia delante, hacia el encuentro del vislumbre rosado y de la luz. De esa forma, tienen que estar perdidas ahora, pese alguna buena voluntad, como victimas de su indolencia, que no las ha dejado reconocer más, tampoco ha dejado asimilar más de lo que las exterioridades de sus iglesias, templos y mezquitas. —

Entristecidos, vamos proseguir. — Pero allí, ante nosotros, está un alma de mujer, en cuya cara se explaya súbitamente una serenidad llena de paz, un nuevo brillo surge en sus ojos, que hasta ahora miraban cavilando y en temerosa reflexión, volviéndose más conciente, ella se aploma, se torna más clara… fuerte anhelo de la más pura esperanza hace con que levante el pie… ¡y, respirando aliviada, se encuentre más allá de las barras! Para esa alma de mujer las barras no más constituyan cualquier impedimento, pues en la profunda reflexión, intuyendo con sensibilidad, ha llegado a la convicción de que todo aquello que hasta ahora imaginaba había que ser errado, y, sin recelo, en la alegre fe en el amor de Dios, sacó de si ese error.

Sorprendida, ve ahora cuán fácil ha sido. En agradecimiento, levanta sus brazos, y una inenarrable sensación de felicidad quiere manifestarse en jubilo, sin embargo, eso le sobrevino demasiado fuerte, demasiado poderoso, los labios permanecen mudos, su cabeza se inclina con ligero temblor, los ojos se cierran y pesadas lagrimas corren lentamente por sus fases, en cuanto sus manos se juntan para una oración. ¡Para una oración diferente de lo que hasta entonces! ¡Para un agradecimiento! ¡Para una gran intercesión en favor de todos aquellos, que todavía se encuentran tras de esas rígidas barras! ¡A causa de la propia concepción, que no quieren abandonar como siendo errada!

Uno suspiro de profunda conmiseración le llena el pecho, y, con eso, se desprende de ella como una ultima esposa. ¡Está ahora libre, libre para el camino rumbo al albo por ella interiormente anhelado!

¡Elevando la mirada, ve ante si un guía, y alegremente le sigue los pasos hacia el nuevo y desconocido país, hacia el encuentro del vislumbre rosado, que cada vez se torna más intenso! —

De esa forma, otras almas se sueltan todavía de aquellas masas que, tras las barras de las concepciones erradas, tienen que esperar por su propia decisión, por su propia resolución, que puede conducirlas adelante, o retenerlas hasta la hora de la destrucción de todo aquello, que no puede cobrar animo para abandonar el errado antiguo. ¡Solamente pocas aún se salvarán de los vínculos de las concepciones erradas! Están demasiado embarazadas en ellas. Tan rígidas como su agarrar a eso también son esas barras, que les impiden un proseguimiento hacia la ascensión. Tirarles las manos para vencer ese impedimento es imposible, porque para eso incondicionalmente es necesaria la decisión propia de las almas. El propio vivenciar en su interior, que proporcionaba movimiento a sus miembros. De ese modo, pesada maldición recae sobre todos aquellos, que enseñan ideas erradas a las criaturas humanas sobre la voluntad de Dios en la Creación, la cual antaño podía ser encontrada en la Palabra del Salvador, pero que no permaneció pura en el texto de la Biblia, menos aún el las aclaraciones terrenas.

Las dejad en su obstinación seguir a recitar monótonamente oraciones, en la ilusión de que la cantidad de ellas les pueda y deba ayudar, porque la Iglesia así lo enseñó, como se la voluntad de Dios se dejase mercadear.

Proseguimos por el país de la penumbra. Interminable parece el baluarte de esas barras, tras el cual, a perderse de vista, se empujan los retenidos por él. —

Son, sin embargo, otros. Grupos que, en lugar de rosarios, aseguran Biblias en las manos y en ellas buscan desesperadamente. Se aglomeran al rededor de algunas almas que, doctrinando, quieren dar informaciones, al leer, siempre de nuevo, trechos de la Biblia. Exigiendo, varias almas exhiben aquí y allá sus Biblias, de rodillas, ellas son elevadas muchas veces como en oración… las barras, sin embargo, persisten, las impidiendo de proseguir.

¡Muchas almas insisten en su conocimiento de la Biblia, algunas, en su derecho de entrar en el reino del cielo! ¡Pero las barras no oscilan!

Entonces una alma de hombre, sonriendo, abre pasaje entre la hileras. Victorioso, saluda con la mano.

“Tontos”, grita, “¿por qué no quisisteis oír? Ya he gasto la mitad de mi existencia terrena estudiando el más Allá, por lo tanto, para nosotros ahora el Aquí. Las barras, que vedes ante vosotros, desaparecerán rápido por un acto de voluntad, ellas son creadas por la ilusión. ¡Apenas seguid a mi, yo os guío! ¡Todo eso ya es familiar para mi!”

Las almas en su rededor le dieran pasaje. Él avanza hacia las barras, como si no existiesen. Con uno grito de dolor, sin embargo, tambaleando retrocede súbitamente. El golpe fue demasiado duro y lo convenció muy rápidamente de la existencia de las barras. Con ambas las manos él comprime su frente. Las barras ante él siguen inabalable. Con un acceso de cólera, él las agarra y las sacude impetuosamente. Y grita con rabia:

“¡Entonces he sido engañado por el medium! ¡Y he perdido año tras año en eso!”

No reflexiona que ha sido él quién ha producido los errores y los propaló por la palabra y por la escrita, después de haber interpretado las imágenes, dadas por el medium, según sus acepciones, sin primeramente estudiar las leyes de Dios en la Creación.

No buscad ayudar ese hombre u otro; pues todos se hallan tan convencidos de si, que tampoco quieren oír algo distinto de lo que el propio intuir. Primero habrán que cansarse de eso, conocer o reconocer la inutilidad, donde únicamente está anclada la posibilidad de aún escapar de ese enmarañado de convicciones erradas, después de largo vaguear por el país de la penumbra.

Ellas no más son personas, pero si tales, que pura y sencillamente se aferraron solamente a concepciones erradas en su buscar, o que han sido demasiado perezosas para meditar profundamente sobre todo, en lugar de examinar con la más cuidadosa intuición, si aquello, que ha sido recibido, puede ser considerado como cierto o si contienen lagunas, que en una sana reflexión intuitiva no son más capaces de mantenerse como naturales. ¡Dejad, por lo tanto, caer las vacías exterioridades!

Todo cuanto es místico, el espíritu humano aleja de si, toda vez que jamás le puede traer uno provecho. Solamente lo que él mismo intuye de modo nítido, levando así al propio vivenciar dentro de si, le será de provecho en la madurez de su espíritu.

La palabra “Despertad!”, que Cristo empleó con frecuencia, quiere decir: “Vivenciad!”. No pases durmiendo o soñando por la existencia terrena. “Ora y trabaja” significa: “¡Haced de tu trabajo una oración!” ¡Espiritualizad aquello que criáis con tus manos! ¡Cada trabajo, en su ejecución, debe tornarse una adoración llena de respecto a Dios, como agradecimiento por lo que te es dado por Dios, de realizar algo de extraordinario entre todas las criaturas de esta Creación posterior, bastando que solamente lo quieras!

Empezad a tiempo con el despertar, con el propio vivenciar interior de todo, lo que corresponde al conciente intuir, también de lo que lees y oyes, para que no tengas que permanecer en el país de la penumbra, de lo cual hoy aclaré solamente una muy pequeña parte.

Resonancias del Mensaje del Grial

LA PALABRA SAGRADA

¡La sabiduría
de Dios gobierna el Universo!
¡Luchad, criaturas humanas,
para presentir en el reconocimiento
su grandiosidad!

¡Sagrada es la Palabra! ¡Tan sagrada, que tengo ganas de sacarla nuevamente de la humanidad terrena, porque le hace falta toda la noción, sí, incluso un presentir de la grandeza de esa Palabra! Me siento impulsado a, protegiéndola, ocultar la Palabra, para que jamás entre en contacto con la presunción injuriosa o también con la indiferencia de esas almas humanas que, en su pereza espiritual, se han vuelto tan increíble y estrechamente limitadas y, por lo tanto, en su interior desproveídas de saber.

¡Qué saben ellas todavía sobre la santidad! ¡De la santidad de Dios y también de Su Palabra! ¡Es deplorable! A uno le daría ganas de desesperarse y desanimar ante ese reconocer. ¡Me siento impulsado a eligir solamente algunos entre todos los seres humanos, a quienes todavía sigo a anunciar la Palabra, diez o veinte solamente, pero tampoco esos pocos alcanzarían un concepto de la verdadera santidad y, de esa forma, tampoco una sintonización correcta en relación a la grandiosidad y al valor de mi Palabra!

Dar la Palabra Sagrada a estos seres humanos es, para mi, el más difícil que tengo que cumplir.

¡Qué eso significa, qué yace en estas palabras, eso vosotros nuevamente no podéis abarcar! De esa forma me encuentro ante vosotros, sabedor de que también los mejores entre vosotros aquí en la Tierra jamás me comprenderán correctamente, tampoco asimilarán la décima parte de lo que les e dado con mi Palabra. ¡Vosotros la oís y la tenéis en manos, sin embargo, no utilizáis su valor para vosotros! Veo como pasan desapercibidos los altos valores, las indecibles fuerzas, mientras vosotros tiráis las manos a cosas que, en relación a la Palabra que posees, no pueden ser consideradas siquiera lo más ínfimo grano de polvo.

Con este saber me encuentro ante vosotros. Cada vez resistiendo espiritualmente, doy a vosotros acceso a las elevadas Solemnidades del Grial, cuyo significado, cuya seriedad y purísima fuerza, sin embargo, vosotros jamás comprenderéis. ¡Muchos siquiera se esfuerzan sinceramente para al menos imaginar su sentido de modo cierto! ¡Además, los elevados actos del Selamento y de la Cena! ¡El Selamento! ¡Vosotros, temblando, os tiraríeis al suelo, si pudieseis reconocer, ver concientemente una ínfima parte de la inconmensurable vivacidad en esos actos!

Tal vez alguna alma humana sea tocada, ahí, por un intuir bien-aventurado a ella desconocido, que hace presentir la fuerza de la Luz de la proximidad de Dios. Sin embargo, rápidamente todo eso se borra nuevamente con la afluencia de las pequeñas preocupaciones cotidianas, alegrías cotidianas y placeres.

Solamente cuando la alma humana penetra en el reino de la materia fina, entonces a ella le adviene, poco a poco, un nuevo reconocimiento de todo aquello, que pudo co vivenciar aquí en la Tierra.

¡A pesar de que eso sea también solamente una sombra de la vigorosa grandeza del verdadero acontecimiento, es suficiente para sacudir cada alma humana del modo más profundo! Mal puede creer que le ha sido permitido vivenciar todo aquello, tal es la gracia de Dios que ahí se manifiesta a ella. Tomada de eso, a ella le gustaría sacudir, despertar esos seres humanos terrenos, a fin de que rompan con la superficialidad y se empeñen para ya ahora intuir esas gracias más intensamente de lo que hasta entonces.

¡Sin embargo, esfuerzo inútil! El ser humano terreno, por si propio, se ha tornado demasiado embotado para eso. Se ha tornado incapaz de eso, por haber hecho los mas asiduos esfuerzos en sus caminos falsos. Por lo tanto, con el corazón sangrando, cada alma despierta en el reino de la materia fina se aleja nuevamente, sabiendo con profundo remordimiento que ella propia no ha sido diferente aquí en la Tierra, y seguramente tampoco podrá esperar más de los que todavía se encuentran aquí en la Tierra.

Así, también en mi todo ahora se opone, cuando pienso que tengo que permitir la divulgación de este sagrado Mensaje a través de mis discípulos; ¡pues yo sé que siquiera un único entre los seres humanos jamás sabrá realmente lo qué recibe con eso, cuan inmensa y elevada gracia de Dios reside en el hecho de les ser permitido oír ese Mensaje! ¡A esa ignorancia, a esa indiferencia, a ese querer saber mejor de tales seres humanos, debo mandar ofrecer algo que, en pureza, viene de los escalones del trono de Dios! ¡Me cuesta una lucha, me cuesta un gran esfuerzo! ¡A cada hora nuevamente!

¡Ahí, sin embargo, algo me consola! Es satisfacción en cada burla, en cada mofa, en cada observación despectiva o en cada señal de indolente indiferencia de los seres humanos: mi saber, que cada uno de esos seres humanos, por su actuar y pensar, encuentra su juicio en la Palabra, cuya grandeza él no quiere ver, por la cual todavía pasa sin atención. ¡Me es consuelo saber que el ser humano, con cada palabra que pronuncia sobre mi Mensaje, se da a sí, él mismo, su propia condena, que lleva en si destrucción o vida para él!

¡Este saber me permite soportar todo, superar todo! Ninguna alma podrá ahora huir de él. ¡Como tal espada que juzga lanzo ahora la Palabra para vosotros en los cumplimientos del Juicio Final! ¡Eso hace la tristeza desprenderse de mi! Que los seres humanos resbalen en ella como quieran, ellos se hieren solamente a si propios, que burlen, mofen o sacudan la cabeza… ¡todo alcanzará a ellos mismos en la más rápida reciprocidad!

Años han pasado, cuando por la primera vez sentí horror al observar los espíritus humanos, y ver mi conclusión sobre el destino para ellos de acuerdo con la ley primordial de la Creación.

Sentí horror, porque he visto que era imposible auxiliar los seres humanos aún de otra forma, sino mostrarles aquél camino que ellos tienen que seguir, para escapar a la destrucción.

Eso me ha dejado indeciblemente triste; pues en el actual estado de la humanidad sólo puede haber un fin: ¡la certeza de que la mayor parte de toda la humanidad tendrá que perecer incondicionalmente, en cuanto le es dejada la libre decisión para cada decisión!

¡El libre-arbitrio de la decisión, sin embargo, según la ley en la Creación, nunca puede ser sacado del espíritu humano! Eso reside en la especie del espíritu! ¡Y por este motivo, es decir, por si propias, las grandes masas irán, en lo sucesivo, sucumbir en el presente Juicio!

Cada decisión individual del ser humano le traza los caminos, que tendrá que recurrir en la Creación, también aquí en la Tierra. Las pequeñas cosas de su profesión y de la necesaria vida cotidiana constituyen ahí solamente cosas secundarias, que muchas veces aún resultan de consecuencias de decisiones muy remotas y voluntarias. ¡Sin embargo, solamente la decisión es libre para un espíritu humano! ¡Con la decisión empieza a actuar la palanca automática que provoca la actuación de las leyes de Dios en la Creación, de acuerdo con la especie de decisión! ¡Así es el libre arbitrio, de que dispone el espíritu humano! Él reside solamente en la libertad incondicional de la decisión. La decisión espiritual, sin embargo, desencadena inmediatamente una hasta entonces misteriosa y espontánea actuación en la Creación que, sin que el espíritu humano sepa, sigue a desarrollar la especie del querer inherente a la decisión, hasta la madurez y, con eso, a un rescate final, que algun dia súbitamente se presenta, de acuerdo con la fuerza de la decisión original y de la nutrición que tal especie incluso recibió a través de la especie igual durante su trayecto por la Creación.

Los efectos de cada una de sus decisiones el ser humano debe entonces soportar. Eso él no puede y no debe sentir como injusto; pues, en el último efecto, es siempre solamente lo que estaba inserido en la decisión. Sin embargo, en el efecto final alcanza siempre exclusivamente el autor de la decisión, aunque esta haya sido destinada o otro. Muchas veces, por ocasión de un efecto final, la decisión original ya ha sido olvidada hace mucho tiempo por su autor, su querer y sus decisiones son tal vez en esa época ya completamente diferentes o incluso el contrario que antes, pero las consecuencias de las decisiones de antaño, aunque sin su conocimiento, siguen tranquilamente su curso natural hasta el fin, de acuerdo con la ley.

El ser humano se encuentra siempre en el medio de las consecuencias de todas sus decisiones, muchas de las cuales él ni más reconoce y en las cuales no más piensa, y por eso entonces siente frecuentemente como injusticia, cuando eso o aquello lo alcanza inesperadamente como último efecto. Cuanto a eso, sin embargo, puede estar tranquilo. ¡Nada lo alcanzará, sino aquello para lo que él mismo, un dia, haya dado el motivo, aquello, que él mismo, por cualquier decisión, alguna vez haya literalmente criado, por lo tanto, que haya “sometido” bajo las leyes en la Creación para realización! ¡Que sea a través del pensar, hablar o actuar! Para tanto, él ha movido la palanca. ¡Para todo es necesario, originalmente, su querer, y cada querer es una decisión!

¡Sin embargo, por el no reconocimiento de las leyes de la Creación, los seres humanos siempre gritan en relación a la injusticia y preguntan donde estaría el tan famoso libre-arbitrio del ser humano! ¡Eruditos escriben y hablan al respecto, mientras, en la realidad, todo es tan sencillo! En cualquier hipótesis, un libre-arbitrio sólo puede existir en la capacidad de libre decisión, nunca diferente. Y esta es y siempre será mantenida al espíritu humano en la Creación para su camino. Sin embargo, él olvida o no se da cuenta siempre solamente de un hecho importante: ¡que, a pesar de todo, él es y permanece solamente una criatura, un fruto de esta Creación posterior, que ha surgido de sus leyes eternas e inmutables y por lo tanto también jamás podrá desviarse de esas leyes o despreciarlas! Ellas se realizan, quiera él o no, le parezca conveniente o no. Ahí él es un nada, es como un niño que, de paseo sólo, puede enveredar por sus caminos de acuerdo con su voluntad, y en seguida, sin embargo, queda sujeta a la especie del camino, no importando si es fácil o difícil recurrir, si conduce a un albo bello o a uno abismo.

Con cada nueva decisión de una persona surge, por lo tanto, un nuevo camino y, con eso, uno nuevo hilo en la alfombra de su destino. Sin embargo, los caminos antiguos, hasta entonces todavía no resueltos, siguen, y a pesar de eso, adelante de los más nuevos, hasta que sean completamente recurridos. Por lo tanto, con uno nuevo camino, ellos aún no están cortados, pero si tienen que ser vivenciados y recorridos aún hasta el fin. Ahí se cruzan también, a veces, antiguos con nuevos caminos, provocando, con eso, nuevos rumbos.

¡Todo eso el ser humano tendrá que rescatar en la vivencia, y ahí se admira muchas veces de como le puede advenir esto o aquello, porque no quedó conciente de sus decisiones anteriores, mientras está sujeto a las respectivas consecuencias, hasta que se hayan agotado y, con eso, “extinto”! No es posible eliminarlas del mundo de otra forma, que no sea por el propio generador. Él no puede desviarse de ellas, toda vez que permanecen firmemente ancladas en él hasta el completo rescate.

Es necesario, por lo tanto, que todas las consecuencias de cada una de las decisiones, hasta su termino, alcancen el rescate, sólo entonces se sueltan del generador y dejan de existir. Si, sin embargo, los hilos de nuevas y buenas decisiones se cruzan con rastros de antiguas y malas decisiones aún pendientes, entonces, a causa del cruce con las nuevas y buenas, los efectos de esas consecuencias antiguas y malas serán correspondientemente debilitados y podrán incluso, caso esas nuevas y buenas decisiones sean muy fuertes, ser completamente disueltas, de tal forma, que las consecuencias malas deben ser rescatadas solamente aún simbólicamente en la materia grosera. También eso está totalmente de acuerdo con la ley, según la voluntad de Dios en la Creación.

Todo actúa de forma viva en la Creación, sin que el ser humano alguna vez consiga alterar algo ahí; pues esa es una actuación alrededor y por sobre él. De esa forma él se encuentra dentro y bajo la ley de la Creación.

¡En mi Mensaje encontraréis el camino para llegar con seguridad a las alturas luminosas a través de ese laberinto de las consecuencias de vuestras decisiones!

¡Un grave obstáculo, sin embargo, se antepone a vosotros en el camino! Es el obstáculo que a mi me ha infundido el horror: porque vosotros propios tenéis que realizar todo eso, cada uno sólo, por si propio.

¡Esa condición también reside en la ley de vuestro libre-arbitrio de decisión, y en la consecuente actuación natural de los acontecimientos en la Creación y en vosotros propios!

El querer en la decisión forma uno camino que, conforme la especie del querer, conduce hacia arriba o hacia abajo. El querer de los seres humanos en la actualidad, sin embargo, os conduce predominantemente sólo hacia bajo, y con la bajada, que vosotros propios tampoco podéis percibir, disminuye y se restringe, paralelamente, la capacidad de vuestra comprensión. Los limites de la comprensión, es decir, de vuestro horizonte, se tornan de esa forma más restrictos, y por ese motivo imagináis, a pesar de eso, estar aún en las alturas, como antes; ¡pues ese limite es para vosotros, realmente, también la respectiva altura final! No conseguís seguir hasta un limite más amplio, no podéis comprender lo que está encima de vuestro propio limite, y rechazáis todo eso, sacudiendo la cabeza o hasta os exaltando, como siendo falso o incluso inexistente.

¡Por eso tampoco abandonáis vuestros errores tan fácilmente! Vosotros bien los observáis en otros, pero no en vosotros. Aunque que yo os aclare ese hecho, no lo relacionáis con vosotros. Acreditáis en todo cuanto digo, mientras eso se refiera a los demás. ¡Sin embargo, lo que tengo a censurar en vosotros, lo que tantas veces me desespera, eso no podéis comprender, porque para tanto todos los limites alrededor del querido “yo” se volvieron demasiado angostos! Ved aquí el punto, donde tanto fracasa, donde no os puede auxiliar; pues vosotros propios tenéis que romper eses limites, desde dentro hacia fuera, con la incondicional fe en la misión que yo tengo que cumplir.

Y eso no es tan fácil, como imagináis. Con fisonomía preocupada os encontráis muchas veces ante mi, con amor en el corazón para la gran misión, y por eso entristecidos con relación a todos aquellos, que no quieren o que no pueden reconocer sus errores, y yo, yo sé que muchos de esos errores, que censuráis severamente en los demás, por cuyas acciones os desespereis, están anclados en mucho mayor grado en vosotros propios. ¡Eso es el más terrible de todo! Y eso está anclado también en el libre-arbitrio de la decisión, que tiene que quedar con vosotros, por estar anclado en el espiritual. ¡Yo incluso os puedo rechazar o aceptar, os puedo elevar o derrumbar por la fuerza de la Luz, dependiendo de como vosotros propios lo queráis sinceramente, sin embargo, nunca podré forzar alguien a enveredar por un camino en dirección a las alturas luminosas! Eso está únicamente en las propias manos de cada ser humano.

Por lo tanto muestro, advirtiendo, una vez más este acontecimiento: ¡con cada paso en dirección hacia bajo, se estrechan cada vez más los limites de vuestra capacidad de comprensión, sin que eso alcance vuestra conciencia! Por esa razón tampoco nunca lo creerían, si yo lo dijese a vosotros, porque no podéis comprenderlo y a causa de eso tampoco puedo auxiliar allí, donde no brote una nueva, grande y espontánea decisión en ese sentido, traída por el anhelo o por la fe.

¡Allá, únicamente, puedo conceder la fuerza para la victoria! La victoria sobre vosotros mismos, con lo que las paredes y los angostos limites serán rápidamente rotos por el espíritu redivivo, que quiere elevarse hacia las alturas. Yo os muestro el camino a vosotros y, habiendo un querer verdadero, os doy a vosotros también la fuerza necesaria para eso. De esa manera puedo auxiliar allá, donde existe legitimo querer, legitimo pedir.

Pero nuevamente se encuentra el ser humano ante un obstáculo en el camino. ¡Este consiste en el hecho de que la fuerza solamente podrá traerle provecho, cuando él no apenas la asimile, pero sí la utilice de la manera cierta! Él propio tiene que utilizarla de modo cierto, no permitiendo que en él permanezca inactiva, sino ella se aleja de él nuevamente, regresando al punto de partida de esa fuerza. ¡De esa forma, surge un impedimento tras otro, cuando un ser humano no quiere sinceramente con toda la fuerza! Muy pocos son capaces de vencer estos impedimentos. ¡La humanidad ya se ha tornado espiritualmente demasiado floja, en cuanto una ascensión sólo podrá ser alcanzada con continua actividad y vigilancia!

Este acontecimiento es natural, sencillo y grandioso. En él está anclada justicia maravillosamente perfecta, la cual ahora también desencadena el Juicio.

¡Ahí, sin embargo, poder ser salvo sin humildad es imposible a uno espíritu humano! Su presunción de saber se encuentra, impidiendo, en el camino de la verdadera humildad. La presunción de un saber, que no es saber ninguno; pues, en relación a las facultades, el ser humano debe ser designado, en la realidad, como la más tosca entre todas las criaturas de esta Creación posterior, por ser él demasiado presuntuoso para aceptar algo con humildad.

Sobre eso no hay qué discutir, pues de hecho es así. El ser humano, sin embargo, no lo reconoce, no quiere creer en eso, también como consecuencia de su ilimitada presunción, la cual es siempre solamente el producto cierto de la estupidez. Solamente la estupidez genera presunción; pues donde existe verdadero saber no hay lugar para presunción. Esta sólo puede originarse dentro de los limites angostos de una imaginación inferior, en ninguna otra parte.

Donde empieza el saber, termina la presunción. Y como la mayoría de la humanidad hoy vive solamente en la presunción, el saber no existe.

¡El ser humano ha perdido, además, la noción del verdadero saber! ¡No sabe más lo qué es saber! No es sin motivo que vive en el lenguaje del pueblo como sabiduría el conocido dicho: “¡Solamente en el mayor saber de un ser humano surge la sabiduría de la convicción del hecho, que él nada sabe!”

¡Ahí reside verdad! Si un ser humano, sin embargo, haya alcanzado esta convicción, entonces se extingue en él la presunción, la recepción del verdadero saber puede empezar.

¡Todo el aprendizaje adquirido por medio de estudios nada tiene que ver con saber! Un estudioso diligente puede tornarse un erudito, está sin embargo, todavía lejos de poder ser designado como sabio. Por eso también es errada la expresión ciencia, de la forma como hoy todavía es utilizada. ¡Precisamente el ser humano actual incluso puede hablar de erudición, no, sin embargo, de saber! ¡Lo que él aprende en las universidades es exclusivamente erudición, como perfeccionamiento y coronación del estudio! ¡Es algo adquirido, no algo propio! ¡Sólo lo que es propio, sin embargo, es saber! El saber sólo se puede originar de la vivencia, no del estudio!

De esa forma, en mi Mensaje, indico solamente el camino, a fin de que el ser humano, que lo recurre, alcance en él a obtener vivencias, que le brinden el saber. El ser humano también necesita en primer lugar “vivenciar” la Creación, si él quiera realmente saber de ella. ¡La posibilidad para el vivenciar, le doy a través de mi saber, ya que yo mismo vivencio continuamente la Creación!

En el futuro tendremos, por lo tanto, eruditos y sabios. ¡Los eruditos pueden y deben aprender con los sabios!

¡La presunción no más existirá en el nuevo Reino, en la próxima generación! ¡Ella es el mayor obstáculo para la ascensión, tira ahora hacia la destrucción miles de seres humanos, que no quieren o no pueden abandonarla! Sin embargo, de esa forma es bueno; pues con eso la Creación será purificada de las criaturas imprestables, que sólo ocupan lugar y alimento de los otros y que ocupan mucho espacio, sin producir lo mínimo provecho. ¡Habrá, entonces, aire fresco para los espíritus humanos útiles!

Resonancias del Mensaje del Grial