EL SISTEMA DIGESTIVO DEL EMBRIÓN Y UN PARTO SALUDABLE

Teniendo en cuenta el sistema digestivo de un recién nacido, igual si es humano o animal, entonces esta esté libre de microbios, mientras se encuentre en el saco amniótico (burbuja de la madre). Su sistema inmunológico depende totalmente de la madre, a través de su ciclo también esta nutrido. En el tracto digestivo se puede medir un valor del PH-10.

…….En el estado embrionario, el tracto digestivo esta alcalino, …y completamente libre de microbios. Sólo después de la rotura de la bolsa amniótica en el camino del canal de nacimiento, tiene el recién nacido el primer contacto con los microbios, o sea con los que están en el canal del nacimiento de la madre. El canal del nacimiento tiene mediante ahí colonizadas bacterias de la mucosa, normalmente un valor de PH-4 que es el valor de los ME (microorganismos efectivos).

…….Por lo tanto determina la flora microbiana de la madre, la primera colonización del sistema digestivo de un recién nacido. Después entra en contacto con el entorno más cercano de la madre.

…….Los gérmenes del sitio espacial o los gérmenes en el aire de la cuadra de animales son los próximos, que se asienta en el recién nacido. Más tarde entra en contacto con objetos del espacio, antes de que pueda beneficiarse de la inmunización pasiva a través de la leche materna también le vienen los microbios de la piel del pezón de la madre. En el tracto digestivo libre de microbios del recién nacido, encuentran estos microbios suficiente espacio, donde pueden asentarse. Solo entonces surge la ayuda a la vida a través de la primera leche materna.

……. La naturaleza tiene por lo general vías de excreción de heces y orina y los caminos del nacimiento juntado en una estrecha relación espacial. Bajo premisas de higiene actualmente vigentes sería en realidad, evaluado sólo como un error de la naturaleza. Pero con esta disposición existe la mayor oportunidad, que puede usar raídamente el recién nacido la microflora de la madre, para adaptarse al entorno en el que nace. El sistema de disputa del intestino de la madre con el entorno, contiene según este plano natural, las mejores informaciones acerca de los beneficios y la amenaza de los microbios del entorno. Este conocimiento adquirido de un organismo maduro es por lo tanto, tan pronto como sea posible pasado al recién nacido, para que se pueda adaptar a su nuevo entorno en tierra, sin mayores problemas iniciales. Este mecanismo era conocido en la población campesina. Mi abuela froto al recién nacido cerdito inmediatamente después de nacer, con estiércol de vaca fresca de la vaca más vieja.

…….La vaca más vieja conoce la cuadra mejor, era su argumento. Esto fue en los años 50 natural en pequeños operativos. Se sabía de experiencia, que cerditos después de este tratamiento casi nunca adquieran después de su nacimiento.

…….Si el estiércol de la vaca no era óptima, lo percibía mi abuela según el olor, y para ese proceder usaba ella el mejor compost del jardín. De esa manera conseguían los recién nacidos cetritos de forma masiva y rápida las mejores mezclas microbianas para el primer asentamiento de sus órganos de digestión. Gérmenes patógenos no se podían implantar.

Sr. Ernst Hames

BACTERIAS Y ALIMENTACIÓN PARA BÉBES

Alimentación para bebés

La alimentación y el microbioma están entrelazados tan inseparables como el microbioma y el resto del cuerpo. Por lo tanto, cada persona conforma, mediante su dieta, las características de su comunidad bacteriana y, con ello, su grado de bienestar. Esto ya comienza antes del nacimiento.
Durante el embarazo, el microbioma de la madre se va transformando con las fases de crecimiento del embrión, para garantizarle el mejor suministro posible. Aproximadamente un mes después del nacimiento se establece ella el microbioma propio del adulto. El del niño desarrolla su actividad dependiendo de la alimentación que reciba.

La leche materna es ideal para eso, ya que, además de los nutrientes necesarios, posee a la vez las bacterias para su digestión. Se han encontrado cientos de especies diferentes en ella y la mayor diversidad se encuentra en la leche inicial, el calostro, motivo por el cual, el calostro también se considera un remedio curativo. Su composición bacteriana depende incluso del desarrollo del parto: aunque no muestra apenas diferencias cuando el bebé ha nacido de parto natural o por cesárea medicamente imprescindible, en el caso de una cesárea programada, por el contrario, el microbioma del calostro se desvía de la composición normal en perjuicio del niño, incluso aunque la cantidad de bacterias en la leche sea la misma. Se cree que la razón de esto es que las vías de transporte de las bacterias en la madre se alteran en estas circunstancias.

Para que las bacterias prosperen bien en el intestino del bebé, la leche materna contiene también los nutrientes adecuados para los microbios, es decir su fibra, concretamente los oligosacáridos de la leche humana hechos a medida para el recién nacido, así, desde el primer sorbo de vida, la alimentación sana ofrece tres cosas; en primer lugar, bacterias vivas; en segundo lugar, nutrientes para el abastecimiento directo de las células de los tejidos que, para ello, deben ser minuciosamente digeridos por las bacterias; y en tercer lugar, nutrientes indirectos, las fibras, que alimentan primariamente al microbioma, pero son transformados en productos metabólicos que benefician indirectamente al cuerpo. Para el resto de la vida, la alimentación solo será saludable cuando contengan estos tres ingredientes en la proporción correcta. El exceso o defecto de uno de ellos, dos, o tres, genera enfermedades a largo plazo. Naturalmente, también juegan un papel importante el origen y la calidad de los alimentos.

Cuando a un recién nacido le falta la leche materna, el alimento óptimo para sus necesidades, los efectos de una composición y actividad bacterianas alteradas se hacen notables en su cuerpo. Normalmente, la leche de fórmula, por ejemplo, no contiene ni las bacterias ni los oligosacáridos lácteos humanos. Estos últimos no pueden ser reemplazados por oligosacáridos artificiales, a pesar de que pretenda hacerlo. Algunos fabricantes también intentan compensar su carencia mediante la adición de ciertas bacterias. En cualquier caso, existe una diferencia abismal entre las bacterias de origen natural y, por ejemplo, las bacterias genéticamente modificadas.

En el siglo XIX, la mortalidad infantil en alemana era más del 50% en el primer año de la vida y una de las principales razones fue la utilización mayoritaria de la leche infantil, en lugar de la leche materna. Hoy, la malnutrición temprana se manifiesta en trastornos posteriores del microbioma, ya sea durante la niñez o hasta la edad adulta. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que las deficiencias nutricionales de los niños de biberón pueden remediarse, al menos parcialmente, mediante un tratamiento microbiano especifico. Las comadronas que poseen experiencia conocen muchos recursos para hacer posible la lactancia materna, incluso en situaciones difíciles.
Al pasar de la leche materna a la papilla, ha de tenerse en cuenta que estas también deben contener bacterias y fibra porque, de lo contrario, el niño probablemente padecerá flatulencias y cólicos. Por ejemplo, la verdura y las patatas contienen fibra, pero las papillas industriales generalmente no lo llevan.

EX Libris de doctora Anne Katharina Zschocke
Nuestras AMIGAS las Bacterias

HIGIENE CORPORAL SALUDABLE PARA LAS BACTERIAS

Todos los cuidados que se proporcionan al cuerpo contribuyen inevitablemente también a la confección de su microbioma. Cada jabón, gel del baño, crema, aceite, intervención realizada en el cuerpo y cada cosmético deja su huella sobre la composición bacteriana. Incluso la depilación de la piel va seguida de una alteración de su microbioma. La elección del champú para el cabello o del tónico capilar diseña la composición de la flora del cuero cabelludo y el cabello. Las consecuencias de cada uno de estos factores, así como el efecto de la sauna o de las técnicas de hidroterapia de Kneipp sobre las bacterias, aún no se han explorado.

El cuidado corporal adecuado para la especie HOMO SAPIENS es el que utiliza productos naturales. Para una higiene saludable, es suficiente hacer uso de agua limpia y jabón. Las soluciones alcalinas contenidas en jabones, cosméticos y oros artículos para la higiene pueden causar daños a largo plazo en el microbioma y en la piel.

Cualquier elemento que inhiba o mata a las bacterias, perturba o elimina simultáneamente el microbioma saludable y, eventualmente, genera enfermedad. Los compuestos de síntesis química causan la desaparición de cepas originales, la depauperación bacteriana y desviación en la composición del microbioma, a la vez que fomentan el predominio de las especies bacterianas que descomponen estas sustancias. El efecto de la piel dependerá del estado inicial del mismo.

Para la higiene intima, el lavado externo es suficiente. La vagina no requiere lavado, ya que se limpia con su segregación natural. En este entorno acido, los jabones son perjudiciales, ya que desvía el PH del medio hacia la alcalinidad, trastornando el crecimiento bacteriano y reduciendo drásticamente la cantidad de bacterias lácticas que viven en ella. Incluso el PH de los jabones neutros para la piel es excesivamente alto. Cuando es necesario, el microbioma vaginal se puede restaurar mediante baños de asiento con bacterias. Los salva-slips crean un ambiente húmedo que reblandece la piel y favorece el crecimiento de hongos, por lo cual es mejor no usarlos constantemente. El crecimiento fúngico se caracteriza por causar picor. El uso de tampones fuera de los días de la menstruación sustrae humedad de la mucosa vaginal, inhibiendo el crecimiento bacteriano y promoviendo el crecimiento de cepas ajenas u hongos.

Secar correctamente todas las arugas del cuerpo y pulverizarlas con bacterias en caso necesario es una medida preventiva contra el crecimiento fúngico: entre los dedos de los pies, debajo de las axilas o el pecho, en las ingles y en el pliegue de las nalgas. En estas áreas, asi como en las nalgas, no se debe utilizar crema sino, en todo caso, pomada, debido a su menor contenido de agua.
Básicamente, para el cuidado de la piel enferma es válido el siguiente principio: en pieles que exudan se deben untar cremas húmedas, mientras en pieles secas se untan aceites o cremas grasas. En ambos casos se pueden mezclar bacterias en el producto, justamente antes de su aplicación. Si se aplica loción o crema acuosa sobre una piel seca y escamosa, ésta se secará aún más; y la grasa no se adhiere a una piel que exuda.

En caso de inflamación, lesión o proliferación excesiva, por ejemplo, de hongos, se puede realizar una terapia local del microbioma.

EX Libris de doctora Anne Katharina Zschocke
Nuestras AMIGAS las Bacterias