«Tu destino descansa en tu propio pecho»

¿Con qué frecuencia nos causan rompecabezas y adivinando los acertijos el propio o el destino de otros? Cuantos humanos de los que sabemos que solo quieren lo bueno, están muy deprimidos por las preocupaciones y las dificultades. Cuantos niños vienen a la tierra con una aflicción física, una enfermedad hereditaria o con defectos de carácter, por lo tanto, está cargado con un destino para el cual ciertamente aún no había ninguna razón en esta vida terrenal. De tales ejemplos existen muchos, donde humanos tienen que soportar el boleto de rifa, lo cual, a ellos a pesar de su buen querer, y a pesar de su pureza en su búsqueda y la integridad en su comportamiento les caen más frutas amargas que dulces del árbol del destino, en el camino de su vida.

……. Aquí surge la pregunta: ¿Dónde está la causa si solo hubiera una única vida terrenal? En los menores de tales casos, se deja la causa y el efecto retroactivo y el reconocimiento de esta repercusión se relaciona con una sola vida terrenal. Porque, ¿dónde está el hombre terrestre que, al violar las Leyes de la Creación, se involucra en un destino o karma, y en la misma vida terrenal puede redimirlo por completo? Esto requiere una transformación interna radical del humano, que solo ocurre muy raramente en la larga existencia de la inercia espiritual.

…….Como se solventa la pregunta al contrario, cuando uno sabe que un alma humana puede regresar por la gran Gracia del Creador, para recibir otra oportunidad en otra vida terrenal de pagar su deuda. De lo contrario, tendría que sufrir constantemente por su destino no resuelto y al final, perecer espiritualmente, en caso de que no tendría una posibilidad, de resolverlo allí, donde ella lo puso en el mundo, a saber, en la tierra. De acuerdo con la ley del ciclo, el anillo de un evento debe cerrarse donde se inició. Por lo tanto, una acción malvada visible en la tierra también debe ser resuelta aquí, por lo cual el alma humana en la mayoría de los casos tiene que nacer de nuevo en la tierra.

…….Pero el resolver las faltas pasadas no es el único y original propósito del renacimiento. Debería ser que, el germen espiritual del humano, cual primero es inconsciente por existencias repetidas en la tierra coleccionara más bien las experiencias de la vivencia terrenales, las cuales él necesita para su evolución y madurez, hasta que él, como espíritu consciente de sí mismo, pueda ascender al hogar espiritual, al paraíso. El humano, sin embargo, ha desatendido este desarrollo previsto para él en la Ley de la Creación, mientras él ha tomado caminos equivocados por su propia iniciativa. Como resultado pasa, que hoy día casi todos tienen que lidiar solo con su malvado destino.

……. El destino está sujeto a la ley de Interacción o Retroactividad, que se expresa tan simple y tan bien en las palabras de la Biblia: “Lo que el humano siembra eso lo cosechara” (Gal. 6,7).

……. ¡Incluso lo cosechará multiplicadas veces! Esto se aplica no solo en el proceso natural, sino también en las acciones y el pensamiento del humano; porque él hace como criatura ninguna excepción de ello.

…….Él es visto espiritualmente un sembrador, cual dispersa su siembra del destino. Bajo la influencia de las Leyes de la Creación Intocables, ella madura en una fruta que corresponde exactamente a su voluntad y que tiene que disfrutar solo él. La culpa, la cual él empieza, solo se la puede asumir él, y solo expiar él mismo, ningún otro puede hacer eso para él. Tampoco Jesus, el Hijo de Dios. No se dice en vano: «lo que el humano siembra, lo cosechara», ¡él, el humano mismo!

……. De esa manera, al transferir en la legalidad de la siembra y la Cosecha al curso de la vida humana, llegamos a resultados completamente diferentes, que en cualquier caso son mucho más verdaderos y verídicos que los puntos de vista generalmente prevalecientes y generalizados del humano. De este modo, somos capaces de reconocer que el humano no está de ninguna manera sujeto a un destino predeterminado por otros, y que no se enfrenta débilmente a un destino predeterminado, como los fatalistas lo afirman.

……. Primero, la «predestinación» siempre está en sus manos; en segundo lugar, no es impotente a su destino. Porque, así como puede hacer su voluntad de hacer algo mal, también está en cada momento en condiciones de poner fin voluntariamente a su falsa aspiración con lo que él simplemente trata de pensar seriamente solo cosas buenas y de hacer solo cosas buenas. Como resultado, puede él mitigar las repercusiones de los hilos oscuros del destino cuales le deben golpear algún día en algún lugar. Él puede hacer que la repercusión sea incluso ineficaz por la persistencia de la buena voluntad, que equivale a un reemplazo emblemático (simbólico). ¡Por otro lado, es imposible mitigar o revertir la repercusión de una deuda existente mitigándola mediante cualquier sanción!

……. Por lo tanto, el destino significa lo bueno y lo malo, que el ser humano deja surgir del libre albedrío en su alma y luego lo cual él lo «envía» fuera al mundo. Un día viene lo” enviado” inevitablemente de vuelta a él, y luego él es perseguido en la interacción por el destino, sufre fuertes golpes del destino o experimenta el favor del destino como la cosecha del bien. El origen del destino esta tendido siempre por completo en el humano personalmente y en ninguna otra parte, tal como lo deja decir Fridrich Schiller a la Virgen de Orleans: “Tú destino descansa en tú propio pecho!” Quien reconoce eso, le vendrá la causa de todos los percances y sufrimientos a de buscar en primera línea en sí mismo y abrirse mediante ello el camino al humilde reconocimiento de su culpa, sin la cual no hay recepción de la latente Gracia de Dios en las Leyes de la Creación, cual únicamente puede otorgar la salvación de los pecados y, por lo tanto, el perdón.

Escrito ” Herbert Vollmann – escrito en las cercanias de Abd Ru Shin- “

Traduccion ” Michael Wirz “

Libro : ” El Caminante de los Mundos “

Publicado en: LUZ

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