SANAR TODO EL CUERPO CON MICROORGANISMOS

La idea de curar con microorganismos es antiquísima. Como con cada hundimiento se acerca la salvación, ella revivió de nuevo, cuando el combate de los microbios se hico moda, es decir, hace unos cien años. Fue un grupo de médicos previsores, los cuales a partir de la visión, que los microorganismos son nuestro sustento, investigaron microbios curativos, y de ello desarrollaron el concepto de terapia microbiológica.

Es la ingesta deliberada de microbios nutrición o es la terapia? Así como los organismos unicelulares son transfronterizos en todas las áreas de la vida, tampoco se mueven aquí en el cualquiera o, sino en el tanto/ambos como también. El alimento sano debería contener microorganismos porque nuestro órgano estomago-intestino se alegra sobre el incremento y experiencia el mundo exterior a través del toque interior o sea sobre el contacto de las bacterias tragadas con el sistema inmune en el intestino.

Si apenas o ninguna bacteria/microbio llega al cuerpo, el contacto interno cambia a llama baja, y eso no hace bien a todo el organismos. Apenas existe una enfermedad, que no es causada por una flora bacteriana faltante o desarmónica. Por supuesto, juega un papel importante, de qué origen son los microorganismos, las que tomamos y lo que traen con ellos!

Nadie esperará que un alimento en mal estado contaminado con microbios podridos o un aire de respiración saturado de moho de alguna manera podría contribuir a la salud. También en el tragar de microbios la mezcla saludable juega un papel, y cuanto más diverso y lo más armoniosos en sí mismos están coordinados, cuanto antes están adecuados de apoyar la flora bacteriana ya existente.

Si los microbios encuentran un determinado entorno tópico/local, que es feliz y satisfecho, entonces apenas son necesarios, y si la comunicación local da una imagen desarmónica, entonces se ponen a trabajar, se asienten temporalmente allí y empiezan a hacer algo para el balance general.

Cuanto más un espacio vital está perturbado, ya sea la cutícula del hombre, el suelo del jardín o la ubre de una vaca cuanto mayor es la probabilidad, que la adición de microbios harmónicas causa un cambio. Puede llevar mucho tiempo depende de la circunstancia, hasta un entorno/ambiente ha cambiado de nuevo.

Sin embarco la experiencia con microorganismos efectivos muestra que en casi todos los espacios de vida se consigue el éxito.

Lo que hoy para nosotros es por descontado, es que existe una flora bacteriana intestinal saludable, la cual por ejemplo en el humano en el intestino mediante consumo de chucrut o yogur puede ser apoyado, todavía era un pensamiento extraño en el siglo XIX. De menos se confiaba en lo que la naturaleza había creado. Desde que se hizo el veredicto científico sobre los microbios supuestamente tan asesinos, cada descubrimiento de cualquiera de sus propiedades útiles siempre parecía un milagro. A la vez en 1877, J. Joubert, un investigador de Louis Pasteur, observó que las bacterias influyen en otras bacterias y prevenir enfermedades potenciales. Elias Metschnikow fue en el año 1908 uno de los primeros científicos que ha sugerido, con el fin de prolongar la vida de tragar bacterias ácido lácticas. Como medio terapéutico en enfermedades El doctor Alfred Nissle pronto recomendó la ingesta de Escherichia coli que él había cultivado. Él tuvo más tarde, la llamada cepa «E. Coli Nissle 1917» y hasta hoy también usado para usos de investigación aislado de una evacuación intestinal de un soldado, el cual de la antigua campaña balcánica al contrario de todos sus camaradas se salvó de cualquier enfermedad intestinal.

Aunque otros investigadores reportaron efectos beneficiosos de las bacterias tragadas fue valorado hasta los años sesenta la doctrina, la terapia de antibiótica era “la panacea de milagro” con el cual en un futuro cercano todas las enfermedades infecciosas del planeta serían erradicadas. Lleno de entusiasmo, la ciencia investigó y practicó hacia este objetivo. No obstante se reunían médicos individuales, y fundieron el «Grupo de trabajo de terapia microbiológica» en 1954. e intentaron contribuir al rescate te de honor como corredor de vida, del protozoo.

Activador de la salud nombro el pediatra Helmut Mommsen los microbios y se opuso a la «simbiosis» bacteriana al tomar organismos unicelulares con un pequeño grupo de colegas de la «quimioterapia con antibióticos». Significativamente, fueron con el Dr. Hans Kolb (1915-2009) y en particular el Dr. Hans-Peter Rusch (1906-1977) Doctores en el círculo, cuales en el sentido de la «indivisibilidad de la creación» al mismo tiempo se dedicaban a la investigación de la microbiología del suelo como fundamento de la salud humana. Fuera de este esfuerzo, el Dr. Rusch, dr. Müller y su esposo Hans fundaron la Asociación Bioland, El segundo impulso conjunto para el manejo biológico del suelo según la Asociación Demeter, que hasta hoy ha sido un importante promotor de la agricultura orgánica.

Los éxitos de las terapias microbiológicos pronto fueron considerables. inflamación de amigdalitis, Inflamación aguda y crónica de los órganos respiratorios, riñón, tracto urinario y vejiga, todas las enfermedades intestinales y las enfermedades del tipo reumatoide podrían curarse, así como tales que se basaban en reacciones defectuosas del sistema inmunológico. Quedó claro que no se trataba de tragar bacterias en el cuerpo para asentarse. Al menos con niños pequeños cuya flora intestinal aún no está expresada o después de la extinción de una flora intestinal por venenos, radiación o antibióticos se dejan bacterias/microbios alzadas más tarde encontrar permanentemente, mientras en el adulto la flora intestinal sanamente como la biopelícula compleja está tan bien estructurada, que las bacterias tragadas entran en diálogo con éste, también modificándolo, sin embargo, sin tomar asiento en el cómo residente permanente.

Este diálogo guarda secretos, la cual la investigación apenas comienza a descubrir. Así uno sabe mientras tanto que las bacterias/microbios modulan el sistema inmunológico. Uno en asma, sarpullido de ortiga, dermatitis atópica o fiebre del heno, alergias o intolerancias reactividad exagerada está ahogado en lo sano, una debilidad que enferma una y otra vez a los afectados se fortalece. Y a diferencia de una para una rápida recuperación, pero a menudo al tratamiento con antibióticos que conduce de nuevo a la enfermedad, es decir, fundamental y de largo plazo.

También se han desarrollado productos metabólicos de microorganismos y preparaciones de bacterias muertas para curar. Son ingeridos o, como los implantes vitales de gérmenes, bajo ciertas circunstancias inyectadas en la piel o en la sangre. Desde los años cincuenta la terapia microbiológica ha evolucionado por muchos terapeutas probado y está cada vez más confirmado por la evidencia científica. Pero entonces, en la euforia de la idea del combate a las bacterias, sus esfuerzos murieron silenciosamente.

Advertencias como las del Dr. Rusch, quien predijo lo que mientras se ha confirmado como verdadero, que las resistencias que inevitablemente resultan de un intento inútil de erradicarlas algún día nos desbordarán y nos causarían problemas, las cuales serian más grande que nunca antes. El entusiasmo por el aparentemente gran éxito de los tratamientos antimicrobianos fue demasiado grande y los triunfos de la nueva medicina fueron elojado. Solo después de unas décadas y varias comprensiones científicas sobre la bendición de nuestros compañeros microbianos más tarde avivó el interés en la ingesta dirigida de bacterias de nuevo, y de hecho en el contexto de la nutrición.

Werner Kollath (1892 -1970) fue, el cual en el año 1954 acuñó el término “probiótico” del pro latino, que se llama “para”, y el griego bio para la “vivir”). un término que se hizo popular tan rápido como sonó positivo, el cual se atribuyó y a diferentes usos, cambiando con nuestra evolución gradual a la verdad sobre el mundo chicorrotico (enanos). Primero se nombró «probiótico» a todas las macromoléculas humanas necesarios, entonces las sustancias, que son liberados por las bacterias para el crecimiento de sus camaradas, entonces bacterias tragadas, las que influyen positivamente en los órganos digestivos. Y hoy estamos a la altura de nuestro conocimiento de la colonización bacteriana a lo largo de la vida, en lo cual la OMS define a los probióticos como «microorganismos vivos», “quienes cuando se administra en cantidad suficiente, aporta beneficios para la salud al organismo huésped”. Eso puede ser cualquier cosa ahora, siempre que contenga microbios vivos: Bacterias para hacer gárgaras o tragar, arrasado sobre la piel o como una envoltura, en el baño de asiento o para lavado nasal, como baño de pies o en moretones, arrasado en granos, rociado en heridas abiertas, olía, bebido o tragado, todo esto para todos los seres vivos del mundo. Bacterias curativas para todo y para todos. Olé   Finalmente volvemos al origen.

Hablando estrictamente, todos los alimentos que contienen microbios son probióticos: Pan y queso, champán y uvas, salsa de soja y yogur, frijoles y chucrut, fruta, cerveza, pudín y ensalada y también la zanahoria, la cual, que conlleva recién comido procedente del suelo del jardín, todavía su gran cantidad de bacterias. A partir de ahora podemos llamar a cada panqueque de ciruela probiótico.

No deja eso claro, cuán curioso es nuestro acceso al mundo bacteriano? Si directamente ridículo. Primero no las conocimos. Entonces bacterias en la comida eran normales.

Fueron adorados en la antigüedad en los dioses de la fermentación, como Baco y Dionisio. Luego los descubrimos y los manteníamos en nuestro miedo demonizado como malvados. Por consecuencia inventamos la antibiosis. Cuando llegamos a sentir las consecuencias, hemos inventado para el equilibrio los probióticos. Ahora llego la hora, de hacer de Anti y Pro lo más natural del mundo: la normalidad de los microbios en la unidad de lo vivo. Es simplemente superfluo, primero mata criaturas por mucho dinero, y luego cultívalos y trágalos nuevamente por mucho dinero.

Porque la mayoría de las veces no se habla del “probiótico” cuando el almuerzo está en el plato, sino de productos imaginativamente recién producido, que están a la altura de los ojos en la estantería del supermercado por mucho dinero. De 1996 a 2004, las ventas de productos lácteos probióticos en Alemania aumentaron de unos 75 a 485 millones de euros al año. En 2009 fueron 1,4 millones de euros. Eso es mucho dinero para algo que uno puede conseguir en forma natural gratis.

Si nuestro jardín y nuestra tierra cultivable fueron cuidadosamente cuidados por bacterias y mantuvieron nuestros alimentos con sus bacterias naturales, también dejaríamos de desinfectar y nosotros en cambio – en lo grande como en casa – nos comprometeríamos para un ambiente sano y amigable en la vida, podríamos ahorrar mucho, mucho dinero.

Por el debilitamiento de nuestros cuerpos debido a la falta de contacto bacteriano en las naciones industriales avanzadas, Mientras tanto, el concepto científico de la «hipótesis de la higiene» ya se ha establecido. «La suciedad limpia el estómago» aquí significa tanto como «el contacto bacteriano entrena al sistema inmunológico». Al que le falta este, se vuelve vulnerable y enferma. Aquellos que conviven con muchos microorganismos diferentes a una edad temprana y durante toda la vida, se ha comprobado que se alegra de una mejor salud.

Mientras que un probiótico contiene bacterias vivas, un prebiótico es (del latín prae para «antes, delante») una sustancia que favorece el crecimiento de ciertas bacterias. Entre eso hasta ahora solo se resumen pectinas e inulina, así como algunos otros carbohidratos, que se comen por añadir de la comida, y similar a la fibra dietética no digerida en el colon para servir como alimento bacteriano. Deberían promover específicamente el crecimiento de bacterias del ácido láctico, ellos deberían ahí promover específicamente el crecimiento de bacterias del ácido láctico, para que ellos promuevan otras bacterias no deseadas.

Cuando se trata en el uso de bacterias vivas para la nutrición, en el uso de cosméticos, el cuidado personal o la terapia es más una cuestión de intención que una cuestión de microorganismos. Si ellos permanecen a los medicamentos aprobados, Se engloban en el grupo de productos microbiológicos, que incluyen todas las preparaciones medicinales de origen microbiano. Pero también pueden ser aprobados comercialmente como un complemento alimenticio, como alimento para animales o como en el caso de microorganismos efectivos como aditivos para suelos.

Dado que las bacterias no pueden ser restringidas en su búsqueda de movimiento en el ciclo de la vida, son tales aprobaciones, incluso solo una herramienta humana de clasificación, a lo cual los organismos unicelulares básicamente escapan. Ya sea que se trate de una bacteria ingerida como medicamento o alimento o que esté en el champú:

Se reúnen nuevamente a más tardar en la planta de tratamiento de aguas residuales y regresan de allí al mundo. Es tanto más importante que sean básicamente organismos que tienen un origen natural, y ninguna que haya sido alterada artificialmente de ninguna manera.

A pesar del cambio de nuestra atención a los microorganismos, el miedo al peligro bacteriano todavía parece subliminal. Cepas individuales, se supone, que se dejan controlar, y más bien se quiere controlar lo que pasa en el singular, que permitir, que surge una sensación de amenaza.

Nuevo pues es la idea, confiarse a una mezcla bacteriana de varios microbios diferentes como los microorganismos efectivos. Finalmente, también se combinan y cultivan a partir de cepas únicas conocidas que son de origen natural, de manera que uno sabe, de que se trata. Y sin embargo, la idea subyacente es nueva:

Confiar en la capacidad de los microorganismos, como comunidad unos con otros y en comunicación con el entorno un problema dado a resolver independientemente.

Un puedes confiar en ello, porque lo han practicado con éxito durante millones de años.

Para este acceso a las bacterias, que incluye el respeto por su capacidad independiente para armonizar en el sentido de un todo más grande, Anne Zoschke acuñó el término «conbiótico», traducido «con la vida».

«Conbiotic» toma en cuenta todo el ciclo de vida microbiano y obtiene los microbios como expresión de una corriente elemental de materia que fluye hacia la conciencia a través de los organismos unicelulares.

Eso expresa, que todo en la vida sea pensado con microbios y la cooperación con ellos es una naturalidad. Con ello se dice, que las bacterias pueden ser saludables en todas partes.

La actitud conbiótica incluye una unión amorosa y respetuosa. y benévola aceptación de las diversas tareas y desarrollos dentro de nuestra evolución planetaria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.