LOS MENSAJES DE LA ETERNIDAD.

Los seres humanos sensibles, practicantes de las leyes de Dios, y, ligados a la Luz, tienen un brillo dentro de sí, y alrededor de sí. Su sabiduría muchas veces puede ser confundida como locura por personas que cultivan la mentira y están envueltas por las tinieblas. Sí, por aquellas personas que viven atrapadas en un mundo automático, de fantasías e ilusiones, alejándose cada vez más del Creador.

Aquellos seres sensibles, considerados sentimentales, alquimistas, los arrepentidos por los errores, los hijos amados que fueron dejados atrás en un desierto, los que transformaron su fe en convicción inquebrantable, los soñadores, los locos de amor, muchas veces ya se consideraron las ovejas negras de la familia …

Pero sus sentimientos profundos son como el mar, pues con las mejoras por medio de sus ejemplos, se transformaron poco a poco en corderos mansos que pasan felices por los campos verdes bañados de Luz …

Dentro de cada corazón de un ser sensible arden pasiones interiores capaces de derretir cualquier glaciar. Reconocen hoy que ya murieron incontables veces, y ya renacieron otras tantas, pero más fuertes, más determinados en evolucionar espiritualmente y encontrar la felicidad para sí, y para aquellos que lo rodean.

Los seres humanos sensibles son invencibles por las lágrimas e imbatibles por la sonrisa …

Muchos de los seres humanos sensibles, cargan en el alma y hasta en el cuerpo de materia gruesa, las marcas de la pasión por la vida. Del más débil al más fuerte, del más hermoso al más feo, no son medidos por la hermosura o por la grandeza del cuerpo físico. Pero son admirados por el poder que está en su corazón, por la fuerza que emanan de dentro de su mirada, y las personas que cultivan solamente mentiras se quedan sin entender cómo los seres sensibles logran tener tanto poder. Los seres humanos sensibles están aquí en esta Tierra para hacer la diferencia. Nadie los conoce por la superficie, sino por la profundidad de sus buenos pensamientos y palabras. No son santos, pero son los amigos.

No son perfectos, pero es en la imperfección que muestran sus mayores virtudes y humildad.
No es por la cáscara que quieren ser conocidos. Quieren, sí una relación amigable con todo y con todos los que los rodean. Pueden errar, fracasar en casi todo, pero jamás fracasaran como seres humanos temerosos de Dios.

A menudo son incomprendidos, debido a que no saben cómo expresarse correctamente cuando enseñan cosas que las propias personas tienen que experimentar por sí mismas. Aunque sus cuerpos envejecen, y queden enfermos, nada puede tocar el corazón de un ser sensible sino solo la mano del Supremo Creador.

Los seres sensibles, incluso de lejos se juntan con un espíritu de acuerdo a su misma especie, formando un coro para cantar una canción que lleva la curación a aquellas personas que viven en la oscuridad, en laderas de mentiras. Por algunos instantes el mundo parará, y las almas más bajas oirán ese canto y se apaciguarán por unos pocos momentos … Y por algunos momentos ellas también se sentirán sensibles, cuando perciban que en el rostro de su semejante está el espejo de su propia cara.

Los seres sensibles tienen el don de sentir lo que los demás sienten, de traducir sus pensamientos, porque su corazón capta lo que otros corazones transmiten … Aquellos seres sensibles son como un fuego vivo en medio de la nieve, o un oasis en medio del desierto para todos aquellos que anhelan encontrar la Luz. Están aquí para mostrar a los semejantes que el espíritu existe, y que esa materia pasará. Pero que pueden también al empeñarse en la búsqueda de su progreso espiritual, tener vida para siempre jamás.

Aquel verdaderamente sensible, posee grabado en su alma las enseñanzas de las leyes de Dios, que se muestran en la Naturaleza, o aquellas contenidas para una mejor comprensión, en el Mensaje del Grial “En la Luz de la Verdad” de Abd-Ru-Shin, que enseña con toda profundidad la sabiduría universal. Creen en un Dios común a todos los seres humanos. En un Dios que habita en todas las religiones, que de hecho regala a la criatura la Luz.

Los seres humanos verdaderamente sensibles con sus buenos ejemplos se convertirán sin que perciban en los mensajeros de la eternidad … Visando siempre con sus actitudes y ejemplos el despertar de almas hacia la Luz!

Roberto Pimenta. …………………………………………………………………..

Publicado en: LUZ

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