LOS CUATRO ANIMALES ALADOS

 

Se creó una presión poderosa en los cuatro pilares brillantes de la unidad trina de Dios. La brasa de las cuatro columnas en llamas dividió el infinito con la ley fundamental del actuar. Ella reveló el surgimiento de la majestuosidad de los cuatro animales alados sabios. De la existencia de su actuar surge del cuadrado del más extenso ser.

La incandescencia de los cuatro pilares une la fuerza y la Majestad de Dios en formas creativas de seres animales alados. Ellos llevan el espesor del primer devenir de la Trinidad de Dios y la triplicidad de la voluntad en sí misma. Vibran en el alto voltaje de los destellos de la voluntad y forman el punto de anclaje de partida de formar nuevamente. Nacido de brasa blanca lucen ellos en revestimientos de plata de pureza divina.

Las diferentes formas de dar cabida formaron sus cabezas, cuales, sumidas en las vibraciones vivas de la eternidad, están candente en poder inconmensurable de heterogéneo fuerzas creativas.

Los ojos del sol en un movimiento constantemente giratorio de fuerza vigilante del carisma surcan las esferas y los planos del infinito. La presión de la luz preserva las formas de sus cuerpos de las cuales los núcleos se irradian de manera diferente, de acuerdo con su naturaleza y acción. Los pies, similar a pilares, se han convertido en la sustancia de la montaña y llevan los fundamentos de la legalidad del ser.

El rugido de sus poderosas alas de seis partes penetra todo con altas vibraciones del movimiento y regula las fluctuaciones de presión de la voluntad de Dios. La voluntad de Dios reina en ellos y en la palabra de Dios sus nombres suenan:

 

Aguila, Leon, Tauro y Aries

 

El Águila

Rugido todo derribador de las ponderosas alas del Aquila perfora los océanos de aire de la Luz. Firmemente anclado, reina el desde la eternidad hasta la eternidad en la montaña de los sabios. Su revestimiento de recocido resplandeciente con deslumbrante luz verde-plata al infinito.

La cabeza diseñada completa del gobernante de la esencialidad divina resplandece en la belleza desconocida del orgulloso supresión de sí mismo.

Los ojos, como dos soles cuya radiación lo penetra todo, giran en direcciones regulares en todas direcciones. El pico dorado se abre de vez en cuando y absorbe la luz desde arriba, luego, desde el pico del águila, se lanzan gotas de esmeralda de las gracias de la Esencia Divina. En su cabeza tiene la corona dorada de cinco puntas de la eternidad con cinco gemas brillantes esmeraldas.

Desde el pecho penetra el núcleo de su naturaleza.

Del núcleo solar verde emergen cinco corrientes de radiación, que forman el nucleo de una estrella de plata de cinco puntas con centros centrales de la insustancialidad.

El águila es el guardián de la insustancialidad de Dios y de la esencialidad divina. Causador de toda la esencialidad.

El recibe la legalidad del movimiento perpetuo con niveles de vibración de la presión lumínica y resuena en ondas de radiación modelande. El agita las descargas de las fuerzas aéreas, las dirige y dirige sus caminos en ciertas direcciones. La cola emplumada fluye desde la montaña y se sumerge en la luz de las esferas.

Su nombre suena alrededor como un tornado y significa:

A – Comienzo de la esfera aireada.
D – Sirviente
L – Oscilación viviende
E – Ley eterna del ovimiento                                                                                                                                         R – Fuerza pura de la esencialidad

A D L E R     Aquila en alemán

El León

Ardor Flameante se extiende desde el león, quien ocupa el trono/reina y cumple Fuegos Mar de la Eternidad. La poderosa figura en guardia alerta del gobernante real emerge del resplandor ardiente.

El león envuelve un abrigo naranja de terciopelo, de donde a veces brotan llamas rubí, las cuales liberan la presión interior y la fuerza del león. En la majestuosidad de la cabeza con la melena ardiente, flagran ojos del sol que giran en el ritmo de la eternidad y penetran todo con un corriente de ardor.

Sobre la cabeza descansa una corona de cuatro partes con rubíes ardientes.

El león es el gobernante real y guardián de la Trinidad de Dios y de la tripartito de Imanuel. Su núcleo es el signo de su oscilar. Del punto céntrico del color naranja del núcleo del sol, exceden cuatro corrientes que actúan por presión y fuerza. El sol está rodeado por dos triángulos cruzados, que forman la estrella del poder y la gloria. El poder gobernante de la majestad real del león en la legalidad de atracción de la misma especie mantiene la gradación del ardor y dirige el poder de la presión de calor. La cola de azotes con final ardiente zumbando sobre los imperios.

En rugido atronador el nombre del león resuena y se extiende:

L – Fuego vivo
Ö – Revelación pública de la santidad..
W – Conocedor
E – Ley eterna de atracción de la misma especie

LEON (L Ö W E. en alemán)

 

El TORO

La imponente figura del toro se alza sobre la montaña de lo eterno. El pelaje blanco plateado, salpicado y sembrado de brillantes diamantes, penetra claridad del cielo puro. El toro concentra en sí mismo lo de Dios y los poderes divinos, actividad y pasividad del resplandor de Dios. En una posición fija, está anclado en la montaña y solo sus poderosas alas penetran el mar de luz. La cabeza blanca con ojos soleados y circulares brilla en una belleza inconmensurable. Los cuernos de oro atrapan relámpagos de Dios. Oídos grandes y atentos perciben sonidos de alturas. De las fosas nasales excitadas por la presión chismorrea fuerza, que se disuelve del toro y se extiende alrededor de la montaña con un ruido rugiente.

El seno es irradiado por el núcleo de esencia real, una parte de ello se irradia desde la frente de la cabeza devuelta, y forma una radiación ondulatoria. Hilos plateados sonantes rodean el lado solar del núcleo esencial en el pecho y en arcos formativos llevan núcleos esenciales de fuerzas de desarrollo.

El toro soporta en sostener la fuerza la base constructiva de la actuación, cinco corrientes solares forman su salida directa de la actividad de desarrollo. El toro apila la energía de las fuerzas y por la enorme legalidad de la gravedad, obtiene los fundamentos de las esferas y los planos.

Él es el gobernante, dirige y regula todas las corrientes de la fuerza de Dios. La larga y brillante cola plateada se balancea en todas direcciones y chispea en fuerza.

El nombre del toro ejecuta con fuerza:

S- fuerza de las sustancias esféricas.
T- actividad
I- Presión de desarrollo interno
E- Ley Eterna de la Gravedad
R- Energía direccional.

TORO (S T I E R. en alemán)

El ARIES

En el esplendor del oro que fluye – la luz violeta se encuentra en la montaña de los Eternos, el aries. Corrientes de fuerzas espirituales brotando de él hacia abajo y forman fuentes refrescantes y vigorizantes. La lana suave del vellón dorado – púrpura envuelve la forma digna del ariete y está engastada con brillantes espirales de oro que vibran en la luz. El carnero es el guardián y centro de la espiritualidad de Dios que se ha formado.

Él vive bajo la fuerza de ascuas resplandeciente del Espíritu Santo en la adoración eterna de Dios. La cabeza de Aries tiene un rostro humano perfecto, en el cual los ojos del sol irradian en un movimiento siempre circular. Una corona de oro – púrpura lo adorna con amatistas. Los cuernos dorados y curvados aumentan la majestuosidad de la belleza y crean un circular de luz en un carisma ondulado y fluido.

Del pech emerge el núcleo espiritual divino, que tiene en su centro un sol violeta, rodeado por dos cuadrados cruzados de las fuerzas creativas. En tres círculos de radiación del núcleo, en la salida rítmica del ser, descansan los gérmenes de la espiritualidad. Seis corrientes de espiritualidad divina que emergen del núcleo del ser inundan el infinito.

El aries recibe las salidas de fluencias de las fuerzas espirituales y dirige los caminos de sus ciclos. Él apoya la actuación de la ley de compensación, el despliegue y anclaje de las fuerzas espirituales.

W-sabia, fuente de actuación
I-  Soy fuerza de consciencia
D- Pensador d
D- Penetrantes emanaciones
E-  Eterna ley de la indemnización.
R-  Pura fuerza de la espiritualidad.

ARIES (en alemán Widder)

Publicado en: LUZ

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