LA GRAN TRANSFORMACIÓN

Dos grandes formas de vida existen en conjunto de la Creación. La consciente y la inconsciente vivir.

Sólo a través de la experiencia puede el estado inconsciente ser transformado en un consciente. así también lo es con el espíritu humano. Si el su punto de partida, el paraíso humano, abandona, él es un germen espiritual, el cual aún no pose una propia consciencia y únicamente bajo el IMPULSO/ÁFAN de volverse consciente se sumerge/hunde hacia abajo a las materialidades para principalmente vivir en la conciencia de estar.

El desarrollo más extenso de la conciencia de estar hasta al SER CONSCIENTE DE SI MISMO con los niveles crecientes del del ser consciente de si mismo es un camino largo con muchas reencarnaciones en cuerpos humanos. En ello está el nivel de la conciencia de estar como transición en efecto absolutamente necesario, pero el germen espiritual solo puede detenerse en ello un tiempo determinado, si el no quiere quedarse atrás en el desarrollo/evolución y con ello en un estado como aún se le puede encontrar similar en los pueblos primitivos.

La plena madurez de un espíritu humano es equivalente con el estarse consciente de uno mismo, cuyo fundamento es el CONOCIMIENTO DE SI MIMO, que el núcleo del humano es espíritu y su verdadera patria se sitúa en el reino espiritual.

La perfección de este último escalón de desarrollo debería ver alcanzado actualmente todos los humanos detenidos en la materialidad, ya que el tiempo para ello según las Leyes de la Creación se ha cumplido.

Simultáneamente con la plena madurez la que solo se puede despertar a partir de la vivencia, los humanos habrían llegado en posesión del verdadero conocimiento, el cual descansa únicamente en el conocimiento completo sin costura de las Leyes tejidos por Dios en la Creación.

En estas Leyes de Dios o Leyes de la Creación se basa el Orden de la Creación y de ellos fluye todo el acontecimiento de la Creación. A ello también pertenecen las Leyes Naturales, cuales a la ciencia son por parte conocidos, pero sin que estos últimos hayan reconocido su origen u “Base de origen,” porque ella solo se limita a lo que es de demonstrar por el intelecto.

Que actualmente ni de una madurez completa de los humanos espirituales no de un conocimiento de las leyes de Dios puede ser hablado, demuestra lo inmaduro y el desconocimiento/ignorancia de los humanos en todo, lo que pertenece al desarrollo espiritual. La humanidad se encuentra en el desarrollo moderado aún entre el escalón/nivel de la conciencia de estar y de aquella del ser consciente de sí mismo, aunque hay que tener en cuenta, que el animal también tiene una consciencia, pero no puede ser consciente de si mismo, porque es de completamente otra especie/forma que el espíritu humano.

¿Qué es ahora la causa de este triste paro y regresión en el desarrollo de la humanidad? FALTA DE EXPERIENCIA, porque solo el experimentar el puente puede formar del inconsciente a la conciencia.

El experimentar es al germen espiritual únicamente posible en la materialidad de la Creación subsecuente, a la cual también pertenece la Tierra. Si el aquí viene en contacto con lo groseros y lo más grosero influencias, consiste la posibilidad a un despertar del dormir del inconsciente y a un desarrollo hasta la más alta madurez.

Con su LIBRE ALBEDRIO. que esta anclada en la forma espiritual, él es capaz, de elegir LAS VIVENCIAS, las cuales para su madurar son necesarios. Pero no son suficientes un o unas vivencias en ciertos intervalos. Muchas vivencias y experiencias en intervalos sin interrupción sucesión tiene el espíritu que reunir y procesar hasta que el alcanza el nivel de madurez del más alto nivel de consciencia del ser consciente de si mismo en la materialidad.

Ese más alto grado de madurez le abre entonces el portillo al Reino Espiritual, el Paraíso. Allí es capaz de hacer frente cada vez más a su tarea, de su perfeccionamiento, de ser un eslabón entre el Reino Espiritual y las subyacentes materialidades de la Creación SUBSECUENTE. Fomentando, construyendo y ennobleciendo puede el entonces seguir participando en el tejer de la Creación, ya que el en su caminata a través de las materialidades llegó a conocer su área de trabajo exactamente y ganó suficiente experiencia para su trabajo.

¡EN ESTA FORMA DE PARTICIPACIÓN ESTA TENDIDO EL SENTIDO DE SU SER!

El humano terrenal no debe hacer el fallo, en la esfera social puramente terrenal intencionada o requerida COGESTIÓN transferir al proceso d la Creación.

En la PLENA Creación DETERMINA exclusivamente la VOLUNTAD DE DIOS, que se expresa en las Leyes de la Creación. El espíritu humano, incluso si él a través de su forma espiritual en la CREACIÓN SUBSECUENTE en cierto modo es el Señor, puede como criatura solo COOPERAR en aquello, lo que Dios ya ha concretado, pero no CONTRIBUIR A UNA DESICIÓN. Esto son dos conceptos completamente diferente. Porque no es pensable que el humano puede como CRIATURA con su CREADOR CONTRIBUIR A UNA DESICIÓN en común. Por lo tanto, participar en la gestión, lo que tiene que pasar.

En la tierra cada humano es por la fuerza de su libre voluntad RESPONSABE EL MISMO por lo que el tiene que determinar. De ese modo el también determina su destino.

Si una persona penetra en el espacio vital personal o en el espacio de acción de otra persona y quiere contribuir a una decisión, entonces comete una alcaldada/extralimitación en las determinaciones del Creador, en las cuales esta determinado que la RESPONSABILIDAD PERSONAL ni HACE QUE REPERCUTE a otras personas ni pueden ser COMPARTIDOS con otros! Decepciones, disensión y disputa son las consecuencias, si él no hace caso de esto.

La palabra “CONTRIBUIR A UNA DESICIÓN” No cabe en la oscilación armoniosa de la Creación incluyendo en el nivel terrenal. Aquí tiene el Humano a partir de la falsa voluntad, ya sea por equivocación, entender mal o lucha por el poder, marcado una nueva palabra, la cual el termino del determinar encoge y desfigura.

El termino correcto recibimos si nosotros en lugar de “CONTRIBUIR A UNA DESICIÓN” usamos las palabras “Participar” y “Colaborar.”

Ahora aún hay otras alcaldadas del humano en las terminaciones del Creedor. Un particularmente pesado fue EL GRIAR DEMASIADO GRANDE DEL INTELECTO.

Es el, el cual al espíritu humano en aplicación incorrecta no dejar experimentar/vivenciar AQUELLO lo que el necesita para el reconocimiento del ser consciente por completo, porque el humano en lugar del espíritu ha puesto el intelecto, el cual según determinación divina solo debería ser HERAMIENTA del espíritu. El intelecto se origina el prosencéfalo (cerebro primitivo anterior) y solo está activo durante tanto tiempo, como el cuerpo humano terrenal esta frecuentado del espíritu.

En su querer saber todo mejor el intelecto generalmente no deja los sucesos vivos llegar al espíritu o solamente debilitado y distorsionado. De esa manera impide el intelecto la penetración serena de visible e invisibles impresionen y influencias hasta el espíritu. Por esta supremacía del intelecto con su paralizante y debilitándose cavilación el humano se ha sus posibilidades de vivencias/experiencias estrechamente limitado.

El se ocluye por ello a las corrientes lucidas, las cuales el necesita necesariamente en la tierra, porque ellas le ayudan a él en primer lugar a constantes vivencias/experiencias y velar. Los acontecimientos de la actualidad le deben apoyar de tal forma, de que a los humanos de buena voluntad es capaz de sacudir tremendamente, donde el camino para un puro, no debilitado experimentar/vivenciar se libera, para que las sobre terrenales fuerzas de oscilación sean consciente y plenamente aprovechadas y no como hasta ahora dejar errarlos en blanco.

En estas corrientes de fuerza, las cuales atraviesan la Creación y sin los cuales no hubiera vida, están tendidos para el humano Ayuda y salvación al mismo tiempo.

De esa manera el recibe aún en el último momento a treves de la gracia de Dios posibilidad, la de por la retrasada GRAN TRANSFORMACIÓN DEL INCONSCIENTE GERMENE ESPIRITUAL AL CONSCIENTE DE SU MISMA PERSONALIDAD a completar.

La grandeza y el valor espiritual de esta transformación el humano no es capaz d estimar en su vestido terrenal. Solo cuanto el la pesada envoltorio terrenal ha destacado, y poco a poco asciende a más campos altos, campos más lúcidos, le viene un sospechar, lo que el con el regalo de Dios de una vida consciente ha ganado.

Entonces su desarrollo en la materialidad esta terminado. Pero en el Reino Espiritual, el Paraíso, ella sigue y sigue, sin fin, en cada vez mayores acciones y enardecerse, ¡en la más alta alegría del ETERNO PODER SERVIR en el lucido Reino del Creador!

                                                         

Escrito ” Herbert Vollmann – escrito en las cercanias de Abd Ru Shin- “

Traduccion ” Michael Wirz “

Publicado en: LUZ

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